MATEHUALA.- La deficiencia visual de un hombre no le impide ganarse un cinco para sobrevivir. Sólo sale a la calle a tocar el acordeón esperando la ayuda de la gente.
Candelario Medellín dijo que un músico le enseñó a tocar el acordeón, ya que tenía que aprender un oficio si no ¿de qué viviría?
“Logré aprender a tocarlo desde que tenía 24 años de edad, ahorita tengo 70”. Dijo ser originario de Santa Elena de Arriba, perteneciente a Matehuala de donde se vino a vivir con sus hermanos ya que la mayoría de su familia radica en San Luis Potosí.
Debido a su problema visual nunca tuvo novia y no se casó. “Vivo solo. Una persona se acomide y lava mi ropa y asea la casa y yo vengo a trabajar al centro por la mañana, me acompaño de otro músico y formamos un dueto. Tocamos en las fondas y afuera de una tienda”.
Señala que a veces le va bien y a veces mal. Ahorita son días en los que la gente quedó gastada y en ocasiones logro cuando mucho llevarme a mi casa unos 30 pesos, ya cuando menos para las tortillas o un pan.
Don Candelario comenta que su problema es de nacimiento y ve muy borroso. Tiene un hermano en esas mismas condiciones y un sobrino, aunque dice que nunca se atendió por la falta de recursos económicos.