Surgen pedigüeños en calles de la ciudad

RIOVERDE.- Arriban más pedigüeños al municipio aprovechando la visita de turistas a quienes solicitan una dádiva, aunque se sabe que estos pequeños son obligados a realizar este tipo de trabajo por parte de personas adultas, que incluso los vigilan discretamente.  

Cabe destacar que en el centro de la ciudad hay una gran afluencia de niños y niñas desde los 4 hasta 12 años vendiendo dulces, desde 5 hasta 20 pesos, que es una manera de explotarlos para que ganen dinero.  Los niños, cansados y esforzándose por vender recorren cada uno de los establecimientos y la plaza principal, ofreciendo desde golosinas entre otros artículos.   Mientras el niño trabaja, el padre disfruta de las redes sociales, sentado, bajo la sombra de un árbol divirtiéndose con su teléfono celular.