Matehuala.- Con saldo blanco terminó la Ruta del Peyote edición 2021, con la participación de 3,500 participantes provenientes de todo el país, desde Yucatán hasta Baja California, se tenía contemplado que serían 2,000 quienes participarían, pero se superaron las expectativas.
El presidente del comité organizador Julián Espinoza Sánchez, comentó que este año aumentó el número de participantes, el evento estuvo muy concurrido.
Ayer por la mañana después de un desayuno, los asistentes partieron a sus lugares de origen.
Se tuvo participantes Biker de Yucatán hasta Baja California Sur, se puede decir que de todo el país, este evento dejó muchos beneficios a la economía y no solo Matehuala sino que también de Cedral, Vanegas y Estación Catorce, porque esos tres sitios están dentro del recorrido y llegaron a hacer un pequeño descanso y aprovecharon los bikers para comprar refrescos, agua, cargar combustible, entre otros asuntos.
Este año en la Ruta se agregó por primera vez una noche mística, demostración que hicieron los Wirrarikas (huicholes), parte de su cultura.
Se realizó la noche del viernes en Estación Catorce, donde también participaron familias, que abrieron las puertas de sus casas para albergarlos, los hoteles que se tienen con 80 habitaciones, resultaron insuficientes.
En Matehuala se generó una buena derrama económica, porque los hoteles estuvieron a tope, y hasta quienes tienen quintas las rentaron, hubo participantes locales que invitaron a sus compañeros a ser sus huéspedes, por lo que se convirtieron en excelentes anfitriones, además de que en el lugar sede se habilitó una zona de camping.
Los tres días del evento, que fue del viernes hasta el domingo, los restaurantes también se beneficiaron, y el comercio local.
En la cabecera municipal se instaló la Explanada Matehuala, sitio en donde se les dio la bienvenida como la despedida a los participantes.
El sábado por la tarde llegaron los últimos participantes, organizándose un convivio amenizado por grupos musicales, se instalaron 50 puestos de alimentos y souvenirs, así como accesorios propios para los motociclistas; se les dio la oportunidad a los comerciantes para que ofrecieran sus productos.
La despedida estaba marcada para las 10 de la mañana, pero eran las 13:00 horas y nadie quería retirarse.