Vecinos de El Pujal, viven con miedo por nueva carretera

Nadie les advierte de riesgos y sus casas hasta desaparecerían

CIUDAD VALLES.- A los vecinos y comerciantes de la carretera Valles-Tamazunchale, a la altura de la delegación de El Pujal nadie les ha dicho nada oficialmente, solamente les arrasaron la tierra frente a sus propiedades con motivo de los trabajos de la ampliación de la Valles-Tamazunchale y haciendo cálculos a vuelo de pájaro, el arroyo vehicular futuro les pasaría sobre sus patios y tan cerca de sus muros como en una pesadilla surrealista.

El reloj hace tic tac y no falta mucho para que comiencen a horadar el derecho de vía y para asfaltar hacia el nuevo puente de El Pujal, cuyas trabes ya comienzan a erigirse en pilotes de gran tamaño.

Aceptan que ellos construyeron muy cerca de la carretera, pero las constructoras no les advierten nada, ni les avisan nada, solamente arrasan, porque se supone que donde ellos construyeron no debía haber nada.

René García Rivera supo por la desarrolladora que trabaja afuera de su casa que cerca del acantilado al Tampaón, habrá una elevación de la cinta asfáltica de dos metros, es decir, su casa desaparecería visualmente y se quedaría sin entrada a su hogar. 

Él mismo aceptó que los límites del derecho de vía fueron rebasados y que el Gobierno no le pagará nada.

A un lado de la casa de René García hay un esqueleto de una propiedad qué está siendo destruida por el paso de los trabajos y los comerciantes, un poco más atrás, refirieron que ni siquiera las autoridades de la delegación les han conminado o acordado algo, la carretera va a pasar y casas y negocios se vendrán abajo, debido a la inversión de 3 mil millones de pesos que el Gobierno federal está invirtiendo a lo largo de los 90 kilómetros entre Valles y Tamazunchale.

Vecinos y comerciantes no saben todavía qué van a hacer, pero haber construido tan cerca de la vieja carretera panorámica ahora parece un craso error.

El puente viejo, una obra de herrería monumental traída desde Europa en 1936 y 1937, que fue cuando Lázaro Cárdenas construyó la vía de rodamiento de México hasta Laredo, será desarticulado y ya algunos municipios reclaman una reliquia de ese paso para construir puentes de menor tamaño sobre sus arroyos y ríos.