Interapas: la tarascada

esde que iniciaron las administraciones de Ricardo Gallardo Cardona en la gubernatura y Enrique Galindo Ceballos en la alcaldía de la capital, el Interapas entró en un conflicto cuya intensidad ha variado, pero que en los últimos 4 años y poco más no ha desaparecido. 

Acusaciones por las fallas en el abasto de agua y el drenaje, la escasez del líquido, los incrementos en las tarifas la situación de Soledad y de Pozos dentro del organismo y su existencia misma han sido puntos de álgido debate entre los dos palacios que se ubican en la Plaza de Armas.

Y ahora, el arrojarse mutuamente a la cara la deuda cruzada entre el organismo paramunicipal y las dependencias de la administración estatal es la fase más reciente del pleito.

La información sobre que entre los grandes deudores del Interapas están instituciones del gabinete gallardista fue contestada con el reporte de que, a  su vez, el organismo operador mantiene una cuantiosa deuda con la Comisión Estatal del Agua derivada de obligaciones vencidas de tarifas que debe pagar por el tratamiento de agua del Tanque Tenorio y por el abasto de líquido del emproblemado acueducto de la presa El Realito.

En el centro subyace el eterno problema del organismo operador: la falta de recursos.

Amarrado a un alza de tarifas que no se determina en función de cálculos técnicos y financieros pertinentes, sino pensando en el costo político que generaría establecer un cobro realista por sus servicios, el Interapas ha estado en crisis cuasipermanente.

La mala noticia es que se va a poner peor para el Interapas.

El pasado martes 7 de abril, el Periódico Oficial del Estado publicó una actualización de los presupuestos de egresos e ingresos del Interapas, apenas a 82 días de haber aparecido la versión original en el mismo medio oficial.

El documento no explica los motivos del golpe devastador que implica para las finanzas del organismo: de un plumazo, se borra el ingreso de casi 700 millones de pesos de ingresos del organismo operador, que pierde casi el 35 por ciento de su capacidad financiera.

Esto implica que el financiamiento de rubros como la inversión pública o el pago de los pasivos enfrentan de repente una reducción a causa del recorte.

En enero, el presupuesto del Interapas preveía ingresos y gastos por mil 979.8 millones de pesos. Poco más de dos y medio meses después, la cifra baja a mil 298.9 millones de pesos.

La reducción, de 680.9 millones de pesos, le quita al organismo el 34.3 por ciento de su previsión financiera para este año.

El documento no especifica claramente en ninguna de sus secciones el motivo de la reducción. Pero dentro del documento, hay indicios.

En el apartado inicial, el documento señala que el proyecto de ingresos del Interapas considera tres factores: la facturación propia, el dinero de tres programas federales y aportaciones de los ayuntamientos de Soledad y de la capital por 612.4 millones de pesos "pendientes de recibir a la fecha, derivados del fideicomiso El Realito".

Esa sección cambia en la actualización, dando pistas sobre los motivos de la reducción.

El segundo punto incluía originalmente los programas federales Prodder, de devolución de pagos por derechos de agua, Prosanear, para el tratamiento de aguas residuales y Proagua, relacionado al agua potable y saneamiento, operados por la Comisión Nacional del Agua.    

En la actualización, desaparece el Proagua, que preveía para el Interapas una aportación de 23 millones de pesos.

Según la información que la Conagua proporciona en su página web, este programa otorga subsidios para financiar "acciones de infraestructura y equipamiento de agua y saneamiento -incluyendo sistemas no convencionales- estudios y proyectos y de desinfección del agua, para contribuir a incrementar y sostener las coberturas de los servicios de agua potable y saneamiento en las localidades urbanas y rurales del país". 

Agrega que se tramita a partir de solicitudes de las partes interesadas y con facultades para hacerlas, entre los que incluye a los organismos operadores.

De acuerdo a esto, cabe la posibilidad de que el Interapas, cuando diseñó el presupuesto de este año a fines del año pasado, tenía pensado participar en el Proagua, pero luego pudo haber retirado la petición.

Pero los 23 millones de pesos perdidos del Proagua palidecen ante el recorte mayor. El de las aportaciones municipales al fideicomiso de El Realito.

De acuerdo a los estados financieros del organismo, existen dos fideicomisos con el nombre de la presa en Guanajuato que surte a la capital potosina.

El 10164-12-207 reúne los fondos que el Interapas, como institución, paga como contraprestación por el agua que trae el acueducto, en las formas de las tarifas T2 y T3.

El otro fideicomiso es el 10163-12-207, fondea una línea de crédito bancario fondeada con las aportaciones de las alcaldías capitalina y soledense, que son transferidas al instrumento descrito en párrafos anteriores, que es el que paga la cuenta.

Instituido en 2011, el reporte financiero del Interapas de diciembre del año pasado no tenía ya recursos para reactivar las activaciones de la línea de crédito.

El presupuesto original del organismo preveía para este año una aportación de 511.8 millones de pesos a cuenta de la alcaldía capitalina, y de 100.5 millones de pesos le corresponden a la de Soledad. La suma, que asciende a los 612.3 millones de pesos, desaparece en la actualización presupuestal recién publicadas.

Si las aportaciones municipales se cayeron, queda la duda de qué pasará con los pagos al acueducto.

Al caer los ingresos, consecuencia lógica, se desploman en la misma medida los gastos.

El rubro que más resentirá el recorte es el de inversión pública, que entre ambos presupuestos, pasó de 334.2 millones de pesos a 125.6 millones de pesos. Se recortará un 62.4 por ciento el financiamiento para la reparación de líneas de conducción o drenaje dañadas o la instalación de nuevas; la perforación de pozos o mantenimiento de infraestructura hídrica.

El capítulo de servicios generales preveía un gasto de 955.2 millones de pesos, el más gravoso para el organismo, pero tras el recorte, quedó en 778.3 millones de pesos, perdiendo 176.9 millones de pesos, casi el 20 por ciento de la cantidad prevista. 

El Interapas pretendía canalizar 203.4 millones de pesos correspondientes a pasivos, en especial, los que se arrastran de pasadas administraciones. 

Sin embargo, la partida se desplomó a 3.5 millones de pesos, perdiendo el 98.2 por ciento de lo previsto.

La nómina sufrió también, pero en menor medida. El capítulo 1000 de servicios personales tenía presupuestados 336.7 millones de pesos. Se verá disminuido a 302.2 millones de pesos, una reducción de 34.5 millones de pesos. Proporcionalmente, la baja es menor, de 10.2 millones de pesos.

El recorte afectará el presupuesto para labores tan sensibles como la de mantener la calidad del agua en parámetros aceptables. Aunque no en gran medida, pero el presupuesto para potabilización, cloración y calidad del agua se redujo de 13.8 millones de pesos a 12.9 millones. 

Queda pendiente que el Interapas explique de manera clara y amplia por qué se dio la reducción presupuestal y por qué obligó a un replanteamiento de los ingresos y egresos de este año.

También el tiempo dirá  cuál será el impacto de este nuevo contratiempo financiero para una instancia a la que se le acaba el margen para aguantar más golpes.