Nietzche para blanquiazules

En la sesión de Consejo Estatal de ayer, la presidenta panista, impulsada a ese cargo por Xavier Azuara Zúñiga, prometió escribir la historia que le toca en el proceso electoral. Tiró los planes de su mentor y afirmó que no será rehén ni esclava de quienes la ayudaron a llegar a la dirigencia.

Aunas cuadras de la sede estatal del PAN, en su casa de enlace, el diputado federal Xavier Azuara Zúñiga esperó a sus consejeros estatales para la reunión programa para las 9 de la mañana de ayer. El cálculo era de unos cuarenta fieles que caminarían con él hasta el auditorio del partido, una demostración de fuerza. Llegó la hora de salir y se presentaron muchos menos de los esperados, unos dieciocho. 

Si la sola ausencia de los convocados no era suficiente para suponer que venían mal dadas desde temprano para el azuarismo, peor cara tuvo la mañana cuando constataron que varios de los compañeros con los que contaba el diputado ya estaban en el partido, con la presidenta del CDE, Verónica Rodríguez Hernández. 

Dos puntos duros en la agenda: definir la posibilidad y alcances de la coalición con otros partidos y el informe financiero. Del primero, la postura de los azuaristas era en contra de abrir la coalición en la elección municipal capitalina y con ello provocar la muerte instantánea a cualquier proyecto de llevar un candidato a alcalde que no sea panista. Jugada de pizarrón: David, el hermano de Xavier Azuara Zúniga, es anunciado aspirante a la candidatura panista a la presidencia municipal de San Luis Potosí. 

Rodríguez Hernández ha publicado en sus perfiles varias fotos con los dirigentes del PRI y del PRD, se entiende que coalicionista convencida. Pero con todo y los correligionarios que la presidenta logró sumar a su causa, no tenía mayoría. Había además rebaño suelto de otros liderazgos panistas en la sesión, compañeros que esperaban lo de siempre: que se impusiera sin problemas lo que el sabido mentor de la dirigente, Xavier Azuara Zúñiga, tuviera a bien disponer.

Parecía sencillo: se trataba de que en esa reunión decidieran sí autorizaban o no a la Comisión Permanente a realizar convenios de asociación electoral con otros partidos para comicios locales, una función estatutaria de los consejos estatales. La presidenta se colocó al lado del sí y la reacción de los azuaristas fue inmediata. 

Adrián Sánchez Ramiro, hasta hace poco empleado en la administración municipal de Enrique Galindo Ceballos, no tuvo empacho en usar su propio caso para soportar su oposición: “Me despidieron por ser panista. Me despidieron por estar trabajando en la calle por mi partido”, se quejó.

Aseguró a los presentes que el gobierno del aliado alcalde priista decidió que él “era incómodo” porque se resistía a usar “gorras rojas” y lo veían “en la calle, tocando puerta tras por puerta”, en las zonas de influencia panista. 

Hasta atrás de las mesas, el diputado Azuara se concentró en la mensajería de su teléfono y ya no salió de ahí. Sánchez Ramiro citó el histórico convenio del PAN con el navismo en 1991 para conminar a la dirigente Rodríguez  a “que concentre las acciones en proyectos y no en personas”

“Acción Nacional aportó tres veces más votación que los otros tres partidos (PRI, PRD y Conciencia Popular) con los que estábamos coaligados”, alegó Sánchez Ramiro. Cerró su arenga llamando a la presidenta, casi regañándola, a “defender la dignidad de las personas”

La diputada local Aranza Puente acusó a la administración de Enrique Galindo de tratar con “desprecio” a los panistas. “No podemos seguir permitiendo que la capital siga en manos de otros partidos”. Y Azuara Zúñiga, el articulador de las dos últimas alianzas del PAN con otros partidos para la capital potosina -Xavier Nava primero y Galindo después-, al fondo del salón, mensajee y mensajee. Impensable que para entonces no tuviera claro que el plan de no autorizar alianzas en el municipio capitalino se iba de las manos.

Y la diputada Aranza pidiendo que en la capital el PAN “lleve mano”, que “en el partido sí tenemos gente capaz”, que ahora sí “hay muchos panistas capaces”. 

Panistas no afines a la presidenta, pero menos aún afines a Azuara, hicieron números. Ganó la autorización a la Comisión Permanente para definir alianzas y sus alcances en elecciones locales. La Permanente además define candidaturas. Xavier Azuara tiene votos en la Comisión Permanente, pero muy lejos del 50% más uno que necesita su grupo para plantarse como decisorio; los otros liderazgos competitivos son el de la presidenta y el de un ausente en la sesión de Consejo de ayer, el diputado local Juan Francisco Aguilar. 

Xavier enfrenaría además el inconveniente de no pertenecer a la Comisión Permanente, por lo que no podría operar in situ como acostumbra, como se veía en la sesión de ayer, metido en el teléfono.

El azuarismo decidió cobrarse en la misma sesión la voltereta: representantes de comités municipales saltaron encima a la presidenta en el punto del informe financiero. Se quejaron de falta de apoyo para operar, reclamaron que se hace con el dinero. La presidenta del Comité Directivo Municipal capitalino aseguró: “No me dan ni para pagar luz y agua, no me han dado las participaciones desde que tomé protesta”.

Como le asomaba un buen tramo de refajo azuarista, integrantes de la directiva y seguidores de Verónica le respondieron. Lidia Argüello, claridosa y directa, le dijo a la directiva municipal que no trabajaba y que faltos de recursos andaban todos, empezando por el propio comité estatal, porque el recurso les llega muy tarde. Otros de plano se pararon y le dijeron que no le siguiera el juego a Azuara y que ella hiciera su trabajo.

Rodríguez no se anduvo por las ramas y como le habían tocado reclamos en el sentido de “defender la dignidad de las personas”, les recordó a sus impulsores lo que han hecho con la suya, un costo demasiado caro para pagar. “Sí, yo he sido objeto de malos tratos, por eso la dignidad es importante y este es el momento de decirlo claro y concreto”. Reclamó por los insultos a ella y a su familia.

Alta la voz, plantada, prometió que no será “rehén de nadie”. Ahí iba en esa promesa la imposición de administradores y cargos en el partido; los compromisos por pagar que no dejan margen para los comités municipales; las incontables ocasiones que su mentor ha negociado con jefes políticos del estado a nombre de la dirigencia estatal que ella preside; el ninguneo abusivo de quien te ayuda a ascender pero te exige un gravamen altísimo por ello.

Habló de “ceder para construir” y aseguró que “no vamos a ceder en los municipios donde el trabajo y la constancia hoy nos ponen como primera opción de las y los ciudadanos”. 

“Gratitud es el bien de bienhabidos y bienaventurados, pero ninguna gratitud te puede esclavizar”, soltó. Dijo que alguna vez había oído la frase, pero no precisó a quien. Lo más parecido es el viejo cascarrabias Friedrich Nieztche: “Hay almas esclavizadas que agradecen tanto los favores recibidos que se estrangulan con la cuerda de la gratitud”. De quien haya sido, el sentido es el mismo: si retribuye más de lo necesario, la dirigente acabará colgándose.  

“Ninguna gratitud me hará esclavizar a quienes me ayudaron a llegar a esta dirigencia estatal. Les digo gracias, pero no seré esclava”, cerró. Sus seguidores primero, sus nuevas sumas, se pararon con el puño en alto: “¡Presidenta!, ¡presidenta!”. Sánchez Ramiro y más atrás Azuara, se quedaron sentados.

Para obtener la candidatura a la presidencia municipal capitalina, el grupo de Azuara tendría que conseguir los votos en la Permanente de otros tres aspirantes: el diputado local Rubén Guajardo, que tiene dos; el expresidente panista Héctor Mendizábal Pérez y el excandidato a gobernador Octavio Pedroza Gaitán, que sólo tiene el suyo. A todos ellos, panistas, les falta además probar que son “la primera opción” en la capital. 

Cuando los propios panistas ya no esperaban algo diferente al prolongado dominio azuarista, se rompe la previsibilidad. No habrá que esperar mucho tiempo para confirmar si la presidenta panista se apropia del tiempo que reclama y le arrebataron desde el inicio. 

Si no rompe, nunca será. 

 

LA TIRA DE LAS NETAS 

 

EL “FOSFOSAURIO” DEL NORTE


El nuevo’ actuó como lo más viejo”.

Lorena de la Garza, diputada local neoleonesa, en referencia al “portazo” de emecistas al Congreso de Nuevo León para evitar que los diputados designaran un gobernador interino conforme al orden constitucional, el mismo que no reconoce Samuel García, el gobernador con licencia de Nuevo León y candidato presidencial de MC que se anuncia como representante de “la nueva política”. @lorenadelagarza (29/XI). 

EL MOLCAJETE ES SENSIBLE


Cuando estás enojada y preparas una salsa, un mole, se te va (el picante) porque el humor es parte del amor a tu trabajo. Si no estás de lleno, lo que tú estás ofreciendo está sufriendo, lo transmites a la comida”. 

 

Abigail Mendoza Ruiz cocinera tradicional zapoteca y especialista en moles, ganadora del Premio Nacional de Artes y Literatura 2022 en la categoría de Artes y Tradiciones Populares. Reforma (25/XI). 

PUYA PROFÉTICA


¿Cómo pretende gobernar un país si ni siquiera puede gobernar su estado?”.

Xóchitl Gálvez , coordinadora nacional del Frente Amplio por México, cuestionando el desbarajuste político en Nuevo León por los intentos de Samuel García de imponer un interino mientras buscaba la presidencia por MC. (01/XII).