Esa no fue una promesa al aire de algún funcionario haciendo demagogia ambiental con la calidad del aire, lo único que se hace en este país fuera de la Ciudad de México, donde al menos el incumplimiento de la verificación genera multas. En San Luis no hay ni estaciones de monitoreo vehicular que puedan ser tomadas en serio.
Son las metas que se establecieron en el Programa de Gestión para Mejorar la Calidad del Aire en la Zona Metropolitana de San Luis Potosí-Soledad de Graciano Sánchez 2013-2021, Pro Aire SLP. Todas con cronograma año por año, elaborado y publicado por Semarnat.
En el punto correspondiente a emisiones contaminantes de fuentes móviles, es decir, vehículos, el documento establece desarrollar e implementar un programa de verificación vehicular obligatoria (VVPO) y un programa de detección de vehículos ostensiblemente contaminantes en los municipios conurbados de San Luis y Soledad. El cronograma marca el diseño legal en 2013, el inicio en 2014 y una consolidación en los años siguientes hasta 2021. Ya es 2020 y las estaciones de monitoreo no están.
Se supone que Segam trabajaría en reducir las emisiones de monóxido de carbono, NOx (óxido nítrico) y COV, provenientes de las fuentes móviles que circulan en la Zona Metropolitana, mediante su inspección periódica.
Con los ayuntamientos conurbados, para estas fechas Segam ya tendría consolidado que los vehículos automotores circulantes en la Zona Metropolitana, cumplieran un mantenimiento preventivo y correctivo. Y además, garantizaría “un transporte limpio en la Zona Metropolitana de SLP-SGS, con la finalidad de que en el año 2016 se lleve a cabo un cumplimiento en la verificación vehicular del 50%”.
Todos los conductores que han tenido la experiencia de arrancar justo detrás de un camión urbano saben que el escape del autobús los bañará de humo y pestilencia a diésel quemado, algunos más denso y grosero que otros. No se diga los camiones materialistas, volquetes terraceros y ladrilleros: parece que su afiliación a la CTM es suficiente para permitirles que sus unidades avienten un pestilente humo negro.
Los conductores de estos pestilentes automotores alegan: “es que son diésel”. Una respuesta para ignorantes, porque en Europa los automóviles a diésel son comunes, pero se les exige un tope de emisiones.
La Segam, en ese mismo lapso, se comprometió también a fortalecer las capacidades de medición de la calidad del aire y de análisis de los resultados, así como a informar a la población sobre las tendencias de la calidad del aire. Recién lo inicia, luego de que ambientalistas trajeran a la dependencia, y a su titular, a trapazo limpio con amparos.
Los cronogramas asientan que las metas a cumplir 2013-2021 son reducir en 25% las emisiones de cada uno de los siguientes contaminantes: PM10, PM2.5, SO2, CO, COV y NOx. No se sabe de cuánto ha sido el avance y muy probablemente es porque no haya ninguno.
Tampoco se tiene noticia de las otras estrategias para alcanzar las mejoras planteadas en calidad del aire, como son la reducción de emisiones provenientes de la industria (fuentes fijas) y de comercios y servicios. A las oficinas públicas y a los funcionarios, por lo general, les gusta publicitar desde la entrega de una bolsa de colaciones y la estrellita en la frente de alguna acción resultona, hasta indicadores concretos y serios en positivo. De compromisos cumplidos nunca se habla, quizá porque no los hay.
El estudio de Semarnat para ese plan de Pro Aire, y el informe de monitoreo ambiental de 2018, señalan que la presencia de partículas PM10 rebasa los estándares tope en las mediciones. Y la presencia de las partículas PM2.5 no rebasa, pero se determina significativa. Buena parte de la procedencia de estas partículas se ubica en cocinas de leña, ladrilleras, caleras y cementeras.
Segam se comprometió a establecer y operar sistemas de regulación local para fortalecer y mejorar la aplicación de programas de inspección y vigilancia en la industria, en los tres niveles de jurisdicción (municipal, estatal y federal). A regular emisiones generadas en la industria del cemento y cal.
La industria del cemento y cal es uno de los principales giros en la Zona Metropolitana que aporta emisiones de material particulado y de dióxido de azufre, por ello es necesario fortalecer la regulación para que estas industrias disminuyan sus contaminantes de sus procesos.
Del impacto de la industria automotriz que se dio en esos años justamente, con el tirón autopartero de BMW, ni siquiera se refleja en este estudio. Pero aún así, Segam se ha manejado chabacanamente: hace tiempo solicitamos los obligados planes de manejo de desechos de varias plantas de autopartes y de BMW; sólo tenían en orden el de la armadora bávara, con una gran claridad respecto del destino de los desechos.
Con el acelerado crecimiento industrial, a Segam no se le ha ocurrido, ni por asomo, proponer un confinamiento. En San Luis se le teme al asunto, pero éste debe resolverse o el destino nos alcanzará.
Las omisiones y pocos resultados de Segam sólo pueden tener correlato con el pobre perfil ambientalista que han tenido los últimos encargados de la política ecológica. La secretaría se le ha entregado como vil cuota a un aliado electoral que supuestamente ha ayudado a los priistas a ganar elecciones de gubernatura. Y una vez con el cargo, los “verdes” se dedican a retacar la nómina de amigos y las instalaciones las usan para operaciones del partido Verde. Les importa un bledo si la calidad del aire mejora o no.
Y si les han dado esa secretaría a los políticos del tucán como pago a sus apoyos electorales, a sus servicios para brincarse las normas internas del PRI y postular candidatos sin militancia, se entiende entonces que los gobernadores que lo han hecho tienen en muy poco aprecio el tema ambiental. No hay nada que tomar en serio ahí.
La Segam moneda de cambio es una oficina de burócratas chambones, “aviadores”, “enchufados” de favor para influyentismos de todos los tamaños, gente que hace como que trabaja. La mejor prueba de su incompetencia es que no han podido ni siquiera volver a empezar el sistema de monitoreo vehicular que tenía el ayuntamiento capitalino: no era ni de lejos el más adecuado, pero existía.
Puede que pierda hasta un comparativo con la Secult, otro monumento al desperdicio de recursos en oficinas de nulos resultados.
Rollos Sueltos
NO ES UN PARAÍSO. Poco gustó en varios sectores que el presidente López Obrador viniera a decir que San Luis es una isla de tranquilidad. Dicho así, parece la negación de todos los hechos de delito que a diario ocurren. Sin embargo, parece que no fue un dicho con la intención de negar la incidencia delictiva.
TAL Y COMO LO DIJO. “San Luis Potosí está rodeado de estados por donde tenemos problemas por mayor incidencia delictiva; entonces, es una isla que ha podido mantener la paz, la tranquilidad. Esto no significa que sea un paraíso en materia de seguridad pública, hay problemas, pero no hay un desbordamiento, un crecimiento desmesurado en delitos”, es la frase completa, que ya no se lee tan triunfalista, aunque sí se trataba de un ramo de flores para el gobernador, Juan Manuel Carreras, por su asistencia y consistencia en las reuniones del gabinete de seguridad.
PAN VERSUS NAVA. La votación para resolver la solicitud de juicio político en contra de la síndico municipal de San Luis Potosí quedó 12 votos en contra, once a favor y 3 abstenciones, según un apunte de los votos. A favor del juicio tuvo a los panistas Rubén Guajardo, Sonia Mendoza, Rolando Hervert, Ricardo Villarreal Loo, y José Antonio Zapata Meraz. Vianney Montes Colunga, de Rioverde, les votó en Contra. O sea, la bancada blanquiazul, en contra del alcalde al que registró como candidato.
La tira delas netas
Esto de los billetes para el avión, ya que pase la manifestación del domingo, del lunes, ya empiezan a distribuirse”.
Andrés Manuel López Obrador, respecto de la tregua de promoción a la “No-Rifa” o rifa simulada del avión presidencial a la que lo obligaron las manifestaciones feministas por el Día Internacional de la Mujer y la iniciativa #UnDíaSinNosotras. San Luis Potosí (6/III).
Lo tuve 10 minutos sometido. Lo tuve que arrastrar haciéndole una llave”.
Una regiomontana que se defendió de un acosador que le agarró un glúteo cuando salía de dejar a su hijo en una primaria de Monterrey. La agraviada lo derribo y lo arrastró hasta conseguir ayuda para denunciarlo. sinembargo (07/III).
Si crees que es un pedófilo, no compres el libro. No vayas a sus películas. No vayas a escucharlo tocar jazz. Vota con tu billetera…”.
Stephen King, el autor de novelas de terror como “Carrie” y “El Resplandor”, en contra de la decisión de la editorial Hacchette de no publicar las memorias del cineasta Woody Allen, acusado por su ex exposa Mia Farrow de haber abusado de una hijastra, acusación desestimada un año después por falta de pruebas contundentes. King lo consideró un acto de censura, en su cuenta de Twitter (07/III).