LIVIGNO.- Tras más de una década de intentarlo y de quedarse a un paso, el esquiador estadounidense Alex Ferreira hizo girar su bastón por encima de la cabeza, consciente de que había hecho lo mejor que podía para, por fin, convertirse en campeón olímpico.
Momentos después, cuando se percató que sus rivales no pudieron mejorar su puntuación el viernes, Ferreira celebró la culminación de su colección de medallas con su familia y amigos al ganar la final masculina de halfpipe en una noche gélida en los Alpes italianos.
Su primera medalla de oro, a los 31 años, llegó después de que Ferreira obtuviera la plata en Pyeongchang 2018 y el bronce hace cuatro años en Beijing.
“Él decía que necesitaba completar el arcoíris. Tenía la plata, el bronce y necesitaba el oro”, le dijo Colleen Ferreira, madre de Alex, a The Associated Press. “Estaba motivado. Hace un año dijo que iba a lograrlo, y lo logró”.
El oriundo de Aspen, Colorado, también le dio a Estados Unidos su primera medalla de oro en casi dos semanas de competencias de esquí acrobático o snowboard en el parque de nieve de Livigno.
El halfpipe ha sido territorio estadounidense en los Juegos Olímpicos de Invierno. David Wise ganó el oro en halfpipe cuando se introdujo la prueba en Sochi 2014 y repitió cuatro años después. Nico Porteous, de Nueva Zelanda, ganó el oro en 2022, Wise se quedó con la plata. Ahora Ferreira lo ha devuelto al equipo de Estados Unidos.
Ferreira ganó con una tercera y última bajada valorada en 93,75 puntos, con la que superó al estonio Henry Sildaru, de 19 años.
Sildaru se llevó la plata en sus primeros Juegos Olímpicos. Su tercera bajada quedó a apenas 0,75 puntos de la marca de Ferreira.
El canadiense Brendan Mackay obtuvo el bronce, desplazando al estadounidense Nick Goepper del podio en la última bajada de la final, en la que participaron 11 competidores.
Goepper buscaba la cuarta medalla olímpica de su carrera, pero Mackay lo superó por poco para quedarse con el tercer lugar. Goepper, de 31 años, se había cambiado al halfpipe para este ciclo olímpico tras ganar dos platas y un bronce en slopestyle en los tres Juegos anteriores.
Goepper asustó al público en su última bajada cuando se estrelló contra la plataforma. Pero se levantó a los pocos instantes y parecía no haber sufrido lesiones.
La estadounidense Elizabeth Lemley había ganado el oro en moguls femeninos de esquí acrobático en estos Juegos de Invierno, pero las pruebas de moguls se disputan en una sed.