Antonio Dip Del Villar Constructor de Sueños e Impulsor Deportivo

La edificación de tres auditorios y otros espacios deportivos que ideó, promovió e impulsó decididamente fueron las obras que marcaron su vida personal

No es ingeniero, ni es arquitecto, pero si construyó sueños, y proyectó, gestionó e impulsó la edificación de grandes obras deportivas en beneficio de la ciudadanía potosina, sino qué a lo largo de cincuenta y seis años, se dedicó a laborar en pro de la educación de cientos de niños y jóvenes de los diferentes niveles educativos de San Luis Potosí.

 El profesor Antonio Díp del Villar, que en breve cumplirá 84 años de edad, de los cuales 56 dedicó a la enseñanza de la educación física y deporte, nació en la ciudad de Zacatecas, Zac, el 22 de Julio de 1936, pero junto con su familia de origen sirio libanes-mexicano se trasladó a San Luis Potosí cuando él tenía 10 años de edad, donde ha hecho toda su vida.

Al llegar a la capital Potosina, junto con algunos de sus hermanos, Dip del Villar ingresó a estudiar al Internado de Enseñanza Primaria Número 10 Damián Carmona, donde fue formado en el ámbito premilitar y deportivo que en esas instituciones se practicaba, participando en las clásicas Jornadas Deportivas Nacionales de esas instituciones, representando a su tierra adoptiva en las disciplinas de basquetbol, voleibol, softbol y boxeo.

 A lo largo de su etapa de estudiante, teniendo como base la disciplina adquirida en el Internado Damián Carmona, el joven Dip del Villar, continuó practicando esos deportes, representando a nuestro Estado, en eventos nacionales, mientras que cursaba estudios de secundaria y bachillerato en la Universidad Autónoma Potosina, como se le conocía en ese entonces a la máxima casa de estudios local. 

 Ingresó a la Escuela de Medicina de la Universidad, y cursó hasta el tercer año de la carrera, y entrando en contacto con enfermos y percibiendo el dolor humano, comprendió que esta no era su vocación y abandonó sus estudios, pero movido por su amor y gusto por el deporte, obtuvo una plaza de Maestro de Educación Física en la Dirección de Educación Pública, que tiempo después se llamó SEES y actualmente es el SEER.  donde laboró durante 56 años en niveles de primaria y secundaria, alternando con su desempeño en el Instituto Tecnológico Regional en 23 años, donde ocupó varios cargos y comisiones.

 Fue en su permanencia en el Sistema Educativo estatal Regular, en donde desarrolló su incansable labor, organizando el primer concurso Estatal de bailes de cuerdas, con música de polkas, huapangos y jarabes, con un grupo de alumnas de las Escuelas Oficiales Heroínas  Mexicanas y Revolución Mexicana del barrio de Santiago, y fue tal el éxito   que  tuvieron varias presentaciones en el mismísimo Teatro de la Paz, en Aguascalientes y en el estado de Texas, de los Estados Unidos de Norteamérica en la que fue una exitosa gira.

 Inquieto como lo ha sido a través de su vida, en 1975  el Maestro Dip introduce en las escuelas oficiales el Handball y forma la Liga Escolar de esta disciplina, con más de 50 equipos en ambas ramas, un año después, promueve en el sistema educativo estatal el Mini Voleibol con la participación de 80 escuadras , para luego, en 1980  impulsar el Mini basquetbol, teniendo mucho éxito esta modalidad en el país, que en mayo y junio de 1990 se celebra  en esta capital el primer campeonato nacional en ambas ramas. El maestro Antonio fue un promotor de esta modalidad a lo largo de su trayectoria como profesor y entrenador. En el torneo nacional se estrenó un marcador electrónico diseñado y construido por Oscar Wong Castañeda, alumno del ITSLP, cuyo costo lo cubrió el entonces Gobernador del Estado , Leopoldino Ortiz Santos. 

 Pero la obra que vino a marcar la vida personal y profesional de Toño Dip del Villar, fue sin duda la edificación de tres auditorios y otros espacios deportivos que ideó, promovió e impulsó decididamente, desde su inicio hasta su terminación en estas instituciones, que son cómo su principal legado a la educación física y deporte de nuestro Estado.

Pero no solo fue la gestión de Dip del Villar, lo que hizo posible la  construcción del Gimnasio Infantil con medidas especificas para niños de la Escuela Oficial Heroínas Mexicanas, sino desde la adquisición del terreno,  así como la edificación del Auditorio-Gimnasio del Instituto Tecnológico de San Luis Potosí, y del auditorio del Colegio Lizardi, sino el esfuerzo diario, persistente, tenaz  y paciente que el Maestro tuvo, desde realizar campañas de recolección de materiales, rifas (hasta la de un automóvil),  eventos artísticos, deportivos y culturales, pasando por kermeses ,  y la ardua gestión de visitar funcionarios, dependencias e instituciones y empresarios, buscando donativos ,  para finalmente ver coronados sus esfuerzos. 

El gimnasio de la Escuela Heroínas mexicanas, único en su género  en el país , al menos en esos años, fue diseñado específicamente para que jugaran niños y niñas, con cancha y tableros con  medidas  acorde a sus edades,  por su parte la edificación del auditorio del ITSLP , inició cuando al entonces presidente de la Republica , Carlos Salinas, fue interceptado por  los alumnos del Tec encabezados por el Profesor Dip, para solicitarle la edificación del auditorio cuya construcción ya había iniciado con la participación de los alumnos haciendo excavaciones, pegando bloks de concreto, parando el armado de columnas con varilla, etc.,  además de emplear  los mismos procedimientos y estrategias con  que se había  hecho el auditorio  de la escuela primaria, ,  tiempo después llegó la ayuda y  concluyó la obra que justamente  ahora lleva el nombre de su iniciador y motor. 

 Pero en el ITSLP donde fungió como jefe del Departamento de Acción extraescolar, coordinador deportivo, y jefe del departamento de promoción deportiva,siempre con el apoyo de los alumnos , entrenadores y autoridades del plantel,  que colaboraron con él,  gestionó la construcción de  las gradas de la cancha de futbol, y un pequeño estadio de beisbol.

 Prosiguiendo con su labor, Dip del Villar, laborando en el Colegio Lizardi, emprendió otro reto, el construir un nuevo auditorio para eventos deportivos, culturales y artísticos, y nuevamente a base de conseguir donativos, organizar rifas y kermeses, logró en el año 2005 se terminará de edificar esta nueva obra deportiva, tras cinco años de múltiples esfuerzos y trabajos.

 A su jubilación en el sistema educativo, tanto federal como estatal, se dedicó en el municipio de Tierra Nueva, a construir pacientemente una casa de campo, como una réplica de un castillo medieval, y frente a ella una plaza con un gran sombrero de cantera, símbolo de la actividad artesanal de la población de ese lugar.

 Esta es no solo la obra física que Dip del Villar ha dejado como legado en San Luis Potosí,  sino el resumen de los 56 años dedicados al ejercicio de la docencia, a través de la educación física, beneficiando a cientos de niños y jóvenes Potosinos, recibiendo por tal motivo un número importante de reconocimientos y homenajes tanto a nivel estatal como nacional, de diferentes instituciones y organismos, por su ejemplar dedicación, entrega y amor al Estado que lo adoptó y que él considera como  su tierra. 

El año pasado, fue nominado como candidato a recibir la Presea Plan de San Luis que otorga el Congreso del Estado, pero pasando por alto una vez más , los fines y objetivos de la reglamentación que existe para entregar la medalla a los Potosinos más distinguidos por su labor social en pro de la ciudadanía, los Legisladores por otras razones políticas omitieron los méritos del maestro Dip del Villar, que en cambio tiene el reconocimiento y admiración  de cientos de niños y jóvenes, quienes se han visto beneficiados con su trabajo, esfuerzo y dedicación.