PARÍS.- Con todos sus achaques, Rafael Nadal alcanzó la segunda ronda del Abierto de Francia. Y lo hizo con un apabullante triunfo que despierta la ilusión sobre sus posibilidad de coronarse campeón por 14ta ocasión en el Grand Slam de arcilla.
Nadal arrasó el lunes 6-2, 6-2, 6-2 al australiano Jordan Thompson, en un cómodo trajín de 2 horas y 2 minutos.
El astro español conquistó su 21er título de Grand Slam en el Abierto de Australia — una cifra récord entre los hombres — al iniciar la temporada. Esa consagración dejó a Nadal por delante de Novak Djokovic y Roger Federer en la tabla histórica.
Pero recién volvió a las pistas tras padecer una dolencia en las costillas que le tuvo a maltraer desde fines de marzo.
También resurgió el dolor crónico en su pie izquierdo, la lesión que le impidió participar en Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos.
El mismo achaque le afectó durante una derrota en la cita de Roma en tierra batida a inicios de este mes. Nadal no tuvo reparos al admitir que juega
con dolor.
“Fue un momento complicado para mí, sin duda, y no cambia nada de lo que dije”, señaló Nadal. “A estas alturas de mi carrera no tengo que esconder nada ni venir aquí a jugar al gato y al ratón. No fue un calentón del momento, y lo mantengo. Tengo aquí a mi médico conmigo y hay posibilidades de hacer cosas que me ayuden a competir”.
Novak Djokovic esperó siete meses y medio para volver a disputar un partido de Grand Slam. También arrasó en menos
de dos horas.
El número uno del mundo inició la defensa de su título en Francia, despachando 6-3, 6-1, 6-0 a Yoshihito Nishioka — y quedó con marca de 18-0 en la primera ronda del certamen.
Al astro serbio le tocó jugar la noche del lunes bajo el techo del estadio Philippe Chatrier debido a la lluvia.
Djokovic, quien cumplirá 35 años el domingo, va por su tercer título en París y alcanzar a Nadal en la tabla histórica de
los majors.
Había estado sin jugar en un grande desde que perdió ante Daniil Medvedev en la final del US Open en septiembre, revés que le impidió completar el primer Grand Slam por un hombre — los cuatro títulos — en el mismo año desde 1969.
Djokovic fue apartado del Abierto de Australia en enero pasado por no haberse vacunado contra el COVID-19.
Nadal no pudo cumplir con el cronograma ideal previo a Roland Garros. Se bajó de las citas de Montecarlo y Barcelona. Reapareció en Madrid, donde sucumbió en los cuartos de final de Madrid frente a Carlos Alcaraz, el adolescente que está llamado a ser su relevo en el tenis español. Y finalmente las molestias que ventiló tras caer ante Denis Shapovalov en Roma.
“Desde luego que la confianza es mayor cuando se gana Montecarlo, Barcelona, Madrid o Roma”, dijo Nadal sobre su accidentada temporada en arcilla. “Me lesioné (en Roma) y eso es todo. Lo que pasó queda en el pasado y aquí estamos... Estamos aquí en Roland Garros. Estoy aquí para dar lo mejor de mí”.
“Debo aceptar el momento y poner todo mi esfuerzo. Vamos a ver hasta dónde puedo seguir avanzando”, añadió.