MILÁN.- Cuando el Barcelona enfrente al Tottenham el miércoles, los buenos recuerdos estarán a flor de piel para el club catalán en la visita al estadio Wembley.
A raíz de la persistente incertidumbre sobre el término de las obras del nuevo White Hart Lane, Tottenham no tiene otro remedio que disputar sus partidos de local en Wembley — el estadio nacional de Inglaterra.
Ahí fue donde el Barcelona ganó su primera Liga de Campeones al vencer 1-0 a la Sampdoria de Italia en la final. Wembley también fue el escenario de la conquista azulgrana en 2011, imponiéndose 3-1 ante el Manchester United.
Increíblemente, sólo han vuelto a proclamarse campeones de Europa una vez desde entonces, en la edición de 2015, poniendo de relieve las decepciones de Lionel Messi y compañía de colecciones más trofeos en la Champions.
En cambio, su acérrimo rival Real Madrid ha conquistado el título cuatro veces en el mismo periodo.
“Queremos ganar todos los partidos. No importa el estadio”, afirmó el volante azulgrana Ivan Rakitic. “Aquí hay una historia especial. Wembley nos ha dado cosas muy bonitas y ojalá sea mañana (miércoles) así”.
Los azulgranas también quieren remediar sus problemas para ganar partidos fuera del Camp Nou en la Champions. Solo han salido airosos en tres de los últimos diez como visitantes en la competición.