Betis ‘murió’ en la orilla

El Betis empató a uno en el campo del Eintrach de Francfort y cayó eliminado en los octavos de la Liga Europa por un global de 3-2, tras perder en la ida por 1-2, un partido en el que murió en la orilla, pues forzó la prórroga en el minuto 90, pero sucumbió en el último suspiro con un gol en propia meta del argentino Guido Rodríguez.

Tras una mala primera mitad, el Betis reaccionó en la segunda y Borja Iglesias llevó la eliminatoria a la prórroga, pero en el último instante de este tiempo extra, en el que el gallego pudo sentenciar con un cabezazo al larguero en el 109, los alemanes igualaron en una falta sacada por el serbio Kostic que terminó en un autogol de Guido para acabar con las ilusiones de los béticos.

Los verdiblancos salieron con brío y queriendo amedrentar a los germanos, pero su intenso comienzo, con varios intentos de Joaquín por la derecha y alguna acción a balón parado, se diluyeron pronto, como una gaseosa con el paso del tiempo. Quizás, más que demérito del cuadro español, fue consecuencia de la solidez del Eintracht.

En la reanudación, Pellegrini hizo cambios por el escaso empuje de su equipo en una discreta primera mitad y la lesión de Miranda, sustituido por el delantero Juanmi, con lo que Ruibal, como en los últimos partidos, pasó a jugar de improvisado lateral izquierdo.

El Betis salió fuerte en los diez primeros minutos, pero de nuevo fue evaporándose ante el potente sistema de contención del conjunto germano, que, además, siguió generando ocasiones en ataque con las incursiones del serbio Filip Kostic y del danés Lindstrom.

Fue en el minuto 90, en una acción de fe de Aitor Ruibal, quien robó un balón cerca del área, por la izquierda, la tocó hacia Fekir y el centro del francés lo remató a gol en el primer palo Borja Iglesias, sólo 12 minutos después de haber entrado al campo, para hacer el 0-1 y llevar la eliminatoria a la prórroga.

Borja Iglesias estuvo a punto de sentenciar en el minuto 109, al cabecearó al larguero un centro de Lainez que había desviado un contrario, pero fueron los alemanes los que resolvieron en el último segundo en una falta de Kostic que dio en Guido Rodríguez y la metió en su portería al intentar despejar ante Hinteregger.