TOKIO.- Por primera vez desde 2004, la final del vóleibol masculino de los Juegos Olímpicos no tendrá a Brasil como uno de sus protagonistas.
Y las posibilidades de Sudamérica de tener a un representante en la disputa del oro se esfumaron por completo horas después con la derrota de Argentina ante Francia en la otra semifinal.
La selección que compite bajo la bandera del Comité Olímpico de Rusia cobró venganza el jueves por su derrota en las semifinales de Río 2016 ante Brasil hace cinco años con una gran remontada en el tercer parcial para acceder a la final y medirse el sábado contra Francia, que alcanzó esa instancia por primera vez.
El equipo ruso se recuperó de una desventaja de ocho puntos para llevarse el tercer set y sentenciar la victoria en la siguiente manga, en un duelo entre las dos mayores potencias de la disciplina. El triunfo se saldó con parciales 18-25 25-21 26-24, 25-23.
Los rusos empezaban a pensar ya en el cuarto set tras acumular una importante desventaja en el tercero. Pero eso los relajó y protagonizaron una remontada épica que les dio el boleto por el oro.
“El tercer set es una especie de milagro”, dijo su entrenador, Tuomas Sammelvuo. “No debería ser posible (...) Ellos tienen a jugadores con mucha experiencia para este tipo de partidos. Cuando ganas el tercer set de esta forma, tienes una gran confianza y energía mental y no hay nada que pueda detenerte después”.