ZÚRICH.- La FIFA desestimó el lunes los recursos de apelación presentados por las federaciones de Brasil y Argentina y ambas selecciones tendrán que jugar el partido de las eliminatorias de la Copa del Mundo que fue suspendido el año pasado en medio de un caos en la cancha de Sao Paulo por el incumplimiento de los protocolos contra la pandemia de coronavirus.
En una de los episodios más insólitos de las pasadas eliminatorias, funcionarios brasileños de sanidad pública ingresaron a la cancha, apenas unos minutos después del silbatazo inicial en septiembre pasado, para constatar si cuatro jugadores argentinos habían cumplido con el requisito de cuarentena.
Ambos países se clasificaron fácilmente al Mundial, quedando al frente de la tabla de 10 equipos de Sudamérica, y sin tener que disputar el partido en Brasil. Participaron en el sorteo realizado el mes pasado para la cita de Qatar, del 21 de noviembre al 18 de diciembre.
Sin embargo, el nuevo fallo de la FIFA obliga a que Brasil y Argentina tengan que jugar un 18vo partido por las eliminatorias, uno que no revista importancia, posiblemente en septiembre.
Podría ser la segunda vez que los dos grandes rivales de Sudamérica se enfrenten en la antesala a Qatar.
Luego del fallo inicial de la Comisión Disciplinaria de la FIFA en febrero — que impuso multas, suspensiones de jugadores y la orden de disputar el partido — las federaciones de Brasil y Argentina acordaron un duelo amistoso en Australia.
Ese “Superclásico” quedó pautado para el 11 de junio en Melbourne. Ambas federaciones podrán apelar el fallo de la FIFA ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo.
La Comisión de Apelación de la FIFA rechazó apelaciones de Brasil y Argentina. Sólo se rebajaron las multa económicas a ambas federaciones.
Brasil tendrá que pagar 250.000