CIUDAD DE MÉXICO, mayo 4 (EL UNIVERSAL).- La
lucha libre
es un
deporte de alto riesgo
. A pesar de la experiencia acumulada, los gladiadores están siempre expuestos a sufrir lesiones en cada función, una realidad que asumen cada vez que suben al ring para entregarse al máximo ante la afición.
Un ejemplo reciente de estos riesgos se vivió en una función celebrada en
Ciudad Juárez
, Chihuahua, donde se reunieron figuras de
All Elite Wrestling
(AEW) y del Consejo Mundial de
Lucha Libre (CMLL). El evento estuvo marcado por el incidente protagonizado por
Hechicero, uno de los luchadores más reconocidos del cartel.
Todo ocurrió durante su presentación. El enmascarado hizo su entrada entre una densa
nube de humo que invadió la pasarela, lo que le impidió visualizar correctamente el final de la tarima. Esto provocó que perdiera el equilibrio y cayera al suelo, en un momento que sorprendió tanto a los asistentes como a sus compañeros.
Tras algunos segundos de tensión, el esteta —quien se ha consolidado como uno de los pocos luchadores con participación destacada en dos empresas— logró
reincorporarse y regresar al cuadrilátero para continuar con su participación, demostrando profesionalismo pese al incidente.