El conjunto de Juan Carlos Unzué, exsegundo entrenador azulgrana, ha sido uno de los tres únicos equipos que esta temporada en LaLiga han conseguido puntuar ante los hombres de Ernesto Valverde.
Superado el trámite del Murcia en los dieciseisavos, sabe el Celta supone un incremento notable de exigencia y una dura prueba tras el parón navideño, al que llegaron los hombres de Valverde pletóricos tras ganar el Clásico en el Santiago Bernabéu.
No obstante, el cuadro de Unzué también se llevó como visitante el derbi de Riazor, todo un golpe moral para un equipo que quiere acabar con la racha azulgrana en el torneo del k.o. y que en las dos ediciones precedentes alcanzó las semifinales, por lo que quiere tener la opción de quitarse la espina y luchar por la final.
Para el Celta es vital lograr un buen resultado en Balaídos, que el sábado recibirá también la visita liguera del Real Madrid. Un triunfo alimentaría su sueño en un partido peligroso para el bloque de Valverde, que podrá contar con sus dos grandes referencias ofensivas, Leo Messi y Luis Suárez, a partir de este martes, día marcado para su regreso al trabajo.