El Barcelona remontó en la segunda mitad el gol inicial del Copenhague para evitar la repesca (4-1) y finalmente se ha clasificado quinto en la primera liguilla de la Champions, tras un partido en el que los de Hansi Flick fueron de menos a más.
Fue la primera gran noche en el nuevo Camp Nou, a pesar de las dudas que despertó el Barça en el primer tiempo, en la que se vio sorprendido de salida y le costó reaccionar.
El peor de los escenarios que imaginó Hansi Flick se produjo nada más empezar. Con una alineación poco común, con Dani Olmo en el doble pivote con Eric Garcia, y Fermín de mediapunta, el temor del técnico alemán se reflejó con tan solo cuatro minutos jugados.
Pidió mantener la portería a cero y en una indecisión, el Copenhague cazó al Barça cuando intentaba construir. Elyounoussi dio un buen pase a Dadason, que batió a Joan Garcia.
Un gol en el único ataque de los daneses en toda la primera parte, en la que el Barça, tal vez por los nervios o por el fuerte viento reinante en el Camp Nou, fue incapaz de anotar en los primeros 45 minutos.
Y eso que durante cinco minutos, entre el diez y el quince, los azulgranas tuvieron hasta tres oportunidades para, por lo menos, igualar el partido entre el minuto 10 y el 15.
Pero Lewandowski falló un uno-contra-uno de los que no suele errar, Eric no acertó en una buena acción y el meta Kotarski se salvó de un embrollo en el que se había metido él solo a la salida de un córner.
El Barça había metido la directa ante un rival que sentía los golpes, pero no acabó de concretar y eso, en el fútbol, es letal. Vivieron los azulgranas del desborde de Lamine Yamal, de hecho fue el único que se atrevía y que acertaba.
Sufría el Copenhague y los azulgrana perdonaban. Eric Garcia, que fue de los que más intervino junto a Lamine en el primer tiempo, disparó al travesaño en el 34 y el de Rocafonda no pudo concretar tras encontrarse con un balón franco en el área.
La primera parte se fue en un suspiro. La imprecisión del equipo de Flick le llevó a sentir muchas dudas, a pesar de que llegaban buenas noticias prácticamente de todos los rivales con los que el Barça se jugaba estar entre los ocho primeros al término del primera fase de la liguilla.
Se quedó en el vestuario Eric Garcia, que había sufrido un balonazo en la cara y se había sentido mareado, y entró Marc Bernal, que fue de los más destacados. Sin embargo, el cambio más trascendental fue que Flick decidió que Dani Olmo se erigiera en maestro de ceremonias y el Barça se disparó.
Para empezar el segundo tiempo, el Barça ya tuvo una doble ocasión y en el 48 llegó el empate. Un gran pase de Olmo en profundidad a Lamine y un pase de la muerte sobre Lewandowski equilibró el partido.
Los azulgrana ya estaban mejor. Olmo, en otra buena intervención, habilitó a Fermín y el andaluz remató al lateral de la red. El escenario era ya otro, la victoria estaba más cerca para los de Flick, todo era cuestión de tiempo.
Y así fue. Lamine Yamal, en el minuto 60, chutó con rosca, el balón rozó en Achouri y se coló en la meta del Copenhague (2-1). El 3-1 fue de penalti, tras una acción sobre Lewandowski. Raphinha anotó el tanto en el minuto 69 que le daba tranquilidad a los azulgrana y le abría las puertas del 'top ocho'.
Aun pudo Cubarsí aumentar la ventaja, con un remate al palo en el 77, pero el 4-1 lo anotó Marcus Rashford en el minuto 85, tras un buen lanzamiento de falta.
El irregular Barça europeo, al final ha redirigido su rumbo y se ha clasificado quinto en la primera fase con lo que ha cumplido su objetivo: evitar una eliminatoria.
Mourinho deja al Madrid fuera del top ocho
El Real Madrid cayó este miércoles en Lisboa (4-2) ante el Benfica de José Mourinho, una derrota que le deja fuera del top ocho de la Liga de Campeones, mientras que los portugueses, con un gol heroico del portero Trubin en el tiempo de prolongación, logran entrar entre los 24 primeros.
El conjunto encarnado fue justo vencedor, ya que tuvo más ocasiones y logró desordenar a un Madrid que no mostró una buena versión en Portugal.
Los primeros minutos del partido estuvieron marcados por la intensidad de los jugadores de José Mourinho, que salieron muy enchufados para apretar la salida de balón del Real Madrid y espoleados por su público.
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La primera ocasión llegó en el minuto 6 tras una saque de esquina de Sudakov. Balón dividido en el área pequeña, la toca Otamendi y Tomas Araújo remata y el esférico se va por la línea de fondo
La segunda clara la tuvo Pavlidis en el minuto 13, gracias a una buena jugada por la derecha de Sudakov, que le tomó la espalda a Carreras y centró medido al griego, que falló en el control ya en el área, delante de Courtouis.
Y dos minutos después, con el partido alocado, penalti de Bellingham sobre el joven argentino Prestianni en una buena contra de los encarnados. El árbitro, tras ser avisado por el VAR, anula la pena máxima. Mourinho, muy enfadado por la decisión, metía presión al cuerpo arbitral.
El Madrid intentaba controlar el balón y la primera reacción llegó con un pase medido de Guler a Bellingham, que controló para meterse en el área, aunque el disparo lo cortó la defensa lisboeta.
Acto seguido, en el minuto 20, Prestianni, que debutó con la absoluta argentina en noviembre pasado, disparó desde el vértice del área al palo contrario de Courtois, que salvó milagrosamente tras tocar con los dedos el esférico, que se estrelló en el larguero.
El Madrid no era capaz de parar al Benfica, que apretaba por la banda de Carreras, donde hacían mucho daño jugadores como Prestianni, Sudakov o Pavlidis.
En la primera posesión larga del Madrid, gol de Kylian Mbappé en el minuto 29 tras un centro cruzado de Asencio que el delantero francés remató de cabeza a placer. Su gol número 12 en esta Liga de Campeones, por lo que destrona a Cristiano Ronaldo, que con 11 dianas en la temporada 2015-2016, era el máximo anotador en una fase de grupos del máximo torneo continental.
Casi en el 48, agarrón de Tchouaméni a Otamendi en un córner y el colegiado italiano Davide Massa pita la pena máxima. Lo tiró Pavlidis y marcó sobre la bocina el 2-1, por lo que se iban al vestuario con ventaja sobre los blancos.
Tras el descanso, la primera la tuvo el Madrid, tras un buen centro por la derecha de Mbappé, que Vinicius remató fuera muy forzado.
Pero en una contra, el Benfica, con un Madrid con las líneas rotas, aumentaba la ventaja en el 54 tras una disparo al primer palo del extremo noruego Schjelderup.
Ante el 3-1, reacción de Arbeloa, que sienta a Mastantuono y Tchouaméni y da entrada a Rodrygo y Camavinga.
Hubo reacción en el minuto 57, tras una buena jugada de Rodrygo por la derecha, recorte en la banda de Guler que centra raso para que Mbappé, de primeras, anotara su segundo tanto tras una excelente definición y metiera de nuevo en el partido a los blancos.
Aun así, el Benfica seguía apretando en todas las líneas y en el 65, tras un error defensivo de Huijsen, ocasión clara para el ucraniano Sudakov, que disparó fuera de exterior en un disparo cruzado.
Con un Madrid muy dividido, sin centro del campo, el Benfica, que no bajaba el ritmo, entraba por las dos bandas y generaba ocasiones con claridad, como la que tuvo Prestianni en el 72, que obligó a Courtois a mostrar sus reflejos.
En el 78, triple cambio del Madrid: entran Cestero, Brahim y Alaba por Huijsen, Carreras y Guler.
Sin embargo, el Benfica seguía dominando y en el 83, tras una excelente jugada de Prestianni, Barreiro la tuvo muy clara dentro del área pequeña, que salvó Courtois 'in extremis'.
En la recta final, el Madrid se quedó sin Asencio y Rodrygo, expulsados, y la afición portuguesa enloqueció cuando el portero Trubin marcó el 4-2 definitivo de cabeza en un córner que daba a los suyos un puesto entre los mejores 24.
El Atlético pierde y no entra entre los ocho
Madrid, 28 ene (EFE).- El Atlético de Madrid perdió contra el Bodo/Glimt 1-2 y quedó fuera de los ocho primeros de la primera fase de la Liga campeones, por lo que tendrá que jugar la ronda de dieciseisavos de final.
Sorloth anotó, de cabeza, el 1-0 en el minuto 15. Empató Sjovold para el Bodo en el 34 y Kasper Hogh hizo el 1-2 en el 58.
Liverpool se pasea en Anfield y se adjudica tercera plaza
Redacción deportes, 28 ene (EFE).- El Liverpool se paseó este miércoles en Anfield, en la última jornada de la Liga de Campeones, al endosar seis goles al Qarabag -que jugará los dieciseisavos-, para pasar directamente a los octavos de final tras finalizar en la tercera plaza, solo por detrás del Arsenal y Bayern.
Los de Arne Slot sumaron 18 puntos de 24 posibles, al perder únicamente con el PSV y el Galatasaray, y jugarán las eliminatorias con la ventaja de disputar la vuelta en casa, mientras que el Qarabag disputará la ronda de dieciseisavos frente al Newcastle o al PSG.
El argentino Mac Allister inauguró el marcador cuando se cumplió el primer cuarto de hora del partido después de un saque de esquina de Dominik Szoboszlai, que fue prolongado por Hugo Ekitike, y el argentino introdujo en la red.
El árbitro tuvo que hacer uso de la tecnología de línea de gol para validar el tanto al mostrarse que la pelota entró completa.
Cinco minutos después, los 'reds' ampliaron la ventaja por medio de Florian Wirtz, que definió a la perfección desde fuera del área después de recibir un pase de Ekitike.
Los locales siguieron dominando y atacando y tuvieron varias oportunidades por medio de Cody Gakpo, pero el neerlandés se topó hasta en dos ocasiones con el guardameta Mateusz Kochalski, que evitó que la diferencia aumentase.
Antes del descanso, Szoboszlai tuvo también la suya, pero su disparo fue detenido sin dificultades por el portero polaco.
Tras la reanudación, los de Arne Slot mantuvieron la intensidad y en apenas quince minutos sentenciaron el partido al anotar tres goles.
El primero de ellos lo marcó Mohamed Salah con un disparo sensacional a la escuadra después de una dejada de Szoboszlai tras un saque de falta.
Antes del cuarto tanto, Gakpo tuvo de nuevo la suya sin éxito, pero dos minutos después, Ekitike iba a marcar su doblete después de una jugada individual.
El francés, después aprovechó un despeje de van Dijk, regateó a dos defensores del Qarabag para colocarse mano a mano con el portero y definir con un disparo sutil.
Los azerbaiyanos, que solo hicieron un disparo en la segunda parte, siguieron perdidos y encajaron la 'manita' por medio de Mac Allister, que aprovechó un fallo de Matheus Silva al no conseguir despejar.
Ya en el tiempo añadido Federico Chiesa anotó el sexto tras una gran definición para cerrar la goleada.
Con esta victoria, los de Arne Slot terminan en la tercera posición y se aseguran una plaza en los octavos de final, mientras que el Qarabag jugará los dieciseisavos de final al terminar en la vigesimosegunda posición.
El City hace los deberes y se clasifica
Londres, 28 ene (EFE).- Pese a no depender de sí mismo, el Manchester City hizo los deberes, venció al Galatasaray (2-0) y estará en los octavos de final clasificado entre los ocho primeros de la clasificación.
Los 'Sky Blues', tras una fase de grupos con luces y sombras, no desaprovecharon la oportunidad de jugar el último partido en el Etihad Stadium y junto a su gente lograron el objetivo. Después de tener que pasar por el 'playoff' el año pasado y caer eliminados contra el Real Madrid, esta vez el City sí está entre los ocho mejores de Europa. De hecho se beneficiaron de la derrota blanca en Portugal.
Sin necesidad de complicarse la vida, el City dejó sentenciado en una buena primera mitad que significó la resurrección de Erling Haaland. El noruego venía de marcar solo un gol en los últimos nueve partidos y este había sido de penalti. Para empeorar su situación, falló un cabezazo muy claro a los cinco minutos.
Sin embargo, se desquitó rápido. Jeremy Doku, disfrazado de Kevin de Bruyne, dibujó un pase entre la defensa que dejó al goleador delante del portero. Con sangre fría, Haaland le sorteó con picando la pelota y convirtiendo su primer gol de jugada desde el 20 de diciembre.
Con su séptimo gol en esta Champions, Haaland dio tranquilidad al City, que comenzó a trotar con asiduidad por la frontal de los turcos, mucho menos agresivos y ofensivos de lo que se podría esperar, sobre todo teniendo en cuenta de la necesidad que tenían por sumar para no tener que estar mirando de reojo los resultados del resto de equipos.
Caso parecido al del City, que para no sufrir marcó el segundo antes del descanso. Otra asistencia de Doku y esta vez fue Rayan Cherki el que ajustó la pelota al palo. Pese a los dos pases de gol, el belga se marchó con regusto amargo del partido al lesionarse pasada la media hora.
Con su salida del campo se fue gran parte del desborde del equipo, que pasó a jugar con el marcador y con el paso de los minutos, confiando en que el resto de partidos cayeran de su lado y el triunfo les valiese para estar en octavos de final.
Y así fue. Con incertidumbre, porque un gol del Real Madrid en Lisboa lo mandaba al 'playoff', el City selló su presencia entre los ocho mejores de Europa, un impulso en muchos sentidos, porque ahorrarse esos dos partidos extra también es una buena noticia en su pelea por la Premier League. Podrán disfrutar de ese descanso y centrarse además de en la persecución al Arsenal en los otros dos títulos que también tienen en juego, la FA Cup y la Copa de la Liga.
El Galatasaray, por su parte, acaba la fase de grupos en vigésima posición y acudirá a la ronda extra para seguir en la competición.
El Bayern no falla y concluye segundo
Redacción deportes, 28 ene (EFE).- El Bayern de Múnich no falló y concluyó como segundo clasificado la primera fase de la Liga de Campeones, lo que asegura al conjunto bávaro jugar como local la vuelta de todas las eliminatorias como local, tras imponerse este miércoles por 1-2 al PSV, que quedó apeado de la competición, con los goles de Jamal Musiala y Harry Kane.
Consciente del enorme premio que suponía acabar segundo, el conjunto germano se olvidó de la inesperada derrota cosechada en la Bundesliga ante el Augsburgo, la primera en diez meses en el torneo doméstico, no tardó en adueñarse del encuentro.
Los de Vincent Kompany parecieron dispuestos a exhibir la contundente pegada que les ha caracterizado durante todo el curso en su primera aproximación al área, una falta lanzada por el lateral Tom Bischof a los seis minutos que rozó el larguero.
No fue la única ocasión de los visitantes, que a los veintiséis minutos dispusieron de una inmejorable oportunidad para adelantarse en el marcador en la botas del senegalés Nicolas Jackson, que demostró que no es Hary Kane, este miércoles suplente, con un disparo centrado que no entrañó ningún problema para el portero del PSV.
El mismo problema del que adoleció, ocho minutos más tarde, el remate de Aleksandar Pavlovic, que culminó una rapidísima contra del equipo bávaro con un disparo desde la frontal del área.
Falta de efectividad que pareció dar alas al PSV, que necesitaba ganar para asegurar su continuidad en la competición, y que poco a poco fue generando cada vez más y más peligro sobre la portería de Jonas Urbig.
De hecho, el joven portero del equipo alemán, que ya a los dieciséis minutos había impedido el tanto local al reaccionar con rapidez a un remate de Joey Veerman que se envenenó tras tocar en la espalda de Jonathan Tah, volvió a lucirse en el 42 al desviar el remate de Guus Til tras una rápida contra.
No sería la última ocasión del PSV que antes de llegar al descanso rozó de nuevo el gol en un remate el croata Ivan Perisic, exjugador del Bayern, que se marchó fuera por muy poco.
Vocación ofensiva que se vio acentuada en al arranque de la segunda mitad espoleado el conjunto neerlandés por las noticias que llegaban desde otro campos y que condenaban al PSV a la eliminación.
Una circunstancia que no desaprovechó el Bayern de Múnich para adelantarse a los cincuenta y ocho minutos en el marcador (0-1) con un gol de Jamal Musiala, que culminó con un potente remate una espectacular triangulación en el interior del área con el jovencísimo Lennart Karl, de tan sólo 17 años.
Marcador que sirvió de excusa al preparador del conjunto alemán para realizar un cuádruple cambio que dio todavía un mayor impulso al ataque del Bayern con la entrada al terreno de juego de Serge Gnabry, el inglés Harry Kane y el francés Michael Olise.
Precisamente, el atacante francés a punto estuvo de sentenciar a los setenta y tres minutos la contienda en un remate de Olise que obligó a lucirse al portero local, el checo Matej Kovar.
Nada pudo hacer, sin embargo, el joven Ustig por impedir que el internacional marroquí Ismail Saibari igualase cinco minutos después la contienda (1-1) con un espectacular remate desde el pico del área que se coló por la escuadra contraria.
Poco le duró la alegría al equipo neerlandés en el minuto ochenta y cuatro vio como el delantero inglés Harry Kane, que sumó su octavo gol en la presente edición de la Liga de Campeones, anotaba el definitivo 1-2 al concluir con un potente y preciso remate una contra trenzada en dos toques entre el portero Ustig y el colombiano Luis Diaz.
Un gol que confirmó la segunda plaza del Bayern de Múnich, que disputará como local la vuelta de todas las eliminatorias hasta la final, y dejó fuera de la competición de un PSV, al que de poco le valió su ambiciosa puesta en escena.
El Chelsea a octavos, el Nápoles fuera
Roma, 28 ene (EFE).- El Chelsea certificó este miércoles su presencia en los octavos de final de la Liga de Campeones con una actuación estelar de Cole Palmer y Joao Pedro, autores de dos asistencias y dos goles que recondujeron el camino de los de Rosenior y, de paso, eliminaron al Nápoles (2-3) de Antonio Conte.
Cole Palmer saltó al campo en el descanso. Le bastaron 45 minutos para conectar dos veces con Joao Pedro y remontar en Nápoles. Dos golazos del brasileño. Los resultados jugaron a su favor y no tendrá que jugar el 'play-off'. El Nápoles soñó con entrar entre los 24 primeros. Lo mereció durante muchos minutos. Pero no pudo contener a los ingleses, superiores al final ante el que fue su técnico. No pudo obrar el milagro en la emergencia de lesiones que transita.
Con un banquillo formado por Miguel Gutiérrez, Beukema y un Lukaku con 11 minutos en las piernas en toda la temporada. Ante el gigante reto de derrotar a un Chelsea con opciones a cotas altas. Así se presentó el Nápoles a la jornada decisiva en la que se jugaba buena parte de la temporada, marcada también por una primera fase demasiado pobre. La derrota era eliminación, la victoria la clasificación. El Estadio Diego Armando Maradona se entregó por completo a la causa. No fue suficiente
No pudo ponerse más cuesta arriba para los italianos, más de cara para los británicos. Una mano muy abierta de Juan Jesús mientras hacía de barrera acabó en penalti. Enzo Fernández no falló desde los once metros. Con toda la presión, el argentino encontró la concentración, ajustó a la cepa del poste derecho de Meret y colocó al Chelsea virtualmente en los octavos de final a los 20 minutos de duelo.
Pareció estar muerto el Nápoles. Casi sin recursos en el banquillo, plagado de lesiones y otra vez por debajo en el marcador. Pero en la casa de Maradona siempre hay espacio para la épica. Y en apenas 10 minutos, entre el 33 y el 43, los de Antonio Conte fueron capaces de darle la vuelta al marcador para marcharse al descanso mandando en el marcador.
Avisó Di Lorenzo con un disparo desde dentro del área, pero respondió seguro Robert Sánchez tapando bien el palo corto. El meta español no pudo, en cambio, desviar el primer gran gol de la noche. El de Antonio Vergara, un canterano del Nápoles que la pasada campaña jugaba en Serie B. En la emergencia, se ha convertido en la inesperada solución de Conte. Se marcó una ruleta con un solo pie dentro del área y cruzó lo máximo para esquivar la mano de Sánchez. Golazo y partido abierto.
Se crecieron los partenopeos. Las dudas aumentaron en la defensa 'blue', cada vez más endeble, más frágil. Y justo antes del descanso, Olivera llegó a línea de fondo, sacó un centro raso al primer palo y Hojlund, viejo conocido de la Premier League, fusiló a bocajarro para completar la remontada. La primera de la batalla.
Quiso dar Liam Rosenior un vuelco al partido. Introdujo en el descanso a su mejor jugador, Cole Palmer, disponible tras dos partidos fuera. Y cambió el partido. Suyo fue el pase en zona de tres cuartos a Joao Pedro. Entre líneas. Haciendo otra vez sencillo lo que en realidad es complejo. Y el brasileño se encargó del resto. Se plantó en la frontal, sacó un zurdazo directo a la escuadra y puso el empate a la hora de duelo.
Y, cómo no, suyo fue el pase que decidió el duelo. En el centro del campo. Sutil, con su zurda. Al espacio. Joao Pedro la encontró en carrera, se plantó en el área y, con tiempo para pensar, superó a Meret para colocar el 2-3 final en el marcador. El Chelsea, a octavos. El Nápoles, que soñó con la clasificación al 'play-off', eliminado tras una primea fase insuficiente, despedido por una ovación de su gente.