Otro empate a cero entre el Chelsea y el Liverpool. Otro duelo que resalta el declive de dos de los equipos principales de Inglaterra, que a este paso, no disputarán la próxima Liga de Campeones.
El Chelsea disputó su primer encuentro desde que despidió a Graham Potter el domingo, pero nada cambió con el interino Bruno Saltor.
De hecho, hubo algo bastante conocido en unos equipos que se han acostumbrado a empatar sin goles. Ese ha sido el marcador en sus últimos cuatro enfrentamientos —dos en la Liga Premier esta campaña y dos en las finales de los torneos de copa el anterior, que se llevó el Liverpool por penales.
Parece poco probable que cualquiera de estos clubes esté entre los primeros cuatro lugares, con su respectivo boleto a la Liga de Campeones.
El Liverpool, que peleó de cerca con el Manchester City la temporada pasada por el título, es octavo, a siete puntos del Tottenham, que se sitúa en el cuarto lugar. El Chelsea, que gastó 630 millones de dólares en las últimas dos ventanas de transferencias, está cuatro puntos detrás en el 11mo puesto.
Anotar goles sigue siendo el gran problema de Chelsea. Pese a su oneroso plantel, se fue sin marcar como local por quinta ocasión en lo que va de 2023.
Reece James vio invalidado un tanto por un fuera de juego milimétrico.
“Estos días han sido emotivos”, comentó Bruno. “Y los jugadores han sido capaces de mantenerse concentrados. Es mérito de ellos”.