PARÍS.- Esta semana, cuando Kylian Mbappé fue nuevamente la gran figura del Paris Saint-Germain en la Liga de Campeones, Neymar debe haber tenido una sensación bastante extraña.
Tras regresar de su más reciente lesión, el jugador más caro del mundo estuvo entre quienes admiraron cómo Mbappé vulneró la cansada defensiva del Real Madrid para anotar de último momento y sellar la victoria del PSG. El gol fue como uno que Neymar consiguió alguna vez por diversión. También fue un momento simbólico.
Debido a la poca aportación de Neymar y a otra actuación discreta de Lionel Messi desde que salió del Barcelona y en la que falló un penalti, Mbappé se consolidó sin duda como el jugador de más peso en el PSG. Messi ha ganado la cifra récord de siete premios Balón de Oro.
El único inconveniente es que el contrato de Mbappé vence en junio y el jugador puede marcharse sin costo después de que el PSG rechazó en el verano pasado una propuesta del Real Madrid, de 180 millones de euros (205 millones de dólares) para ficharlo.
“Reste!” (¡Quédate!) dijo la página principal del periódico Le Parisien, mientras que el diario Deportivo L’Equipe mostró el jueves las estadísticas sobresalientes de Mbappé en dos páginas juntas, antes de hacer lo mismo para desglosar la efectividad poco excepcional de Messi, de 103 goles en 133 penales.
En momentos en que Messi está jugando por abajo de su mejor nivel, Mbappé, de 23 años, ha tenido una participación importante en una temporada en la que el PSG ha dependido considerablemente de goles postreros. Su diana contra el Madrid aumentó su cuenta a 32 en la Liga de Campeones.