Tras la conclusión de la edición 2026 de la Copa Atleti, el torneo organizado por la empresa Massport.mx en coordinación con el Atlético de San Luis, bajo la dirección de Ernesto Norris y con el respaldo de instancias del Gobierno del Estado, como el Inpojuve y la Dirección del Deporte Municipal, ha quedado envuelto en una serie de críticas por parte de equipos participantes, padres de familia y medios de comunicación.
A pesar de la convocatoria lograda, con la participación de 368 equipos en distintas categorías y ramas, el certamen ha sido cuestionado principalmente por los costos, pues cada equipo debió cubrir una inscripción de 5 mil pesos, lo que generó una recaudación aproximada de un millón 840 mil pesos.
A esto se sumó el cobro de 2 mil pesos a medios de comunicación para poder acreditarse y dar cobertura al evento, situación que también generó inconformidad en el gremio.
Las críticas no solo se han centrado en lo económico, sino también en la logística y organización del torneo. Uno de los puntos más señalados es que gran parte de los encuentros se disputaron en campos y unidades deportivas públicas, lo que ha provocado cuestionamientos sobre el destino de los recursos recaudados.
Sin embargo, la situación considerada más preocupante se presentó en el ámbito de la seguridad médica. Padres de familia denunciaron una grave falta de equipo y atención durante un incidente ocurrido en la Unidad Deportiva 'Adolfo López Mateos', donde un menor sufrió una fractura. De acuerdo con los reportes, el personal paramédico presente no contaba con insumos básicos como vendas ni camilla para realizar un traslado adecuado.
Este hecho ha encendido las alarmas sobre la organización del torneo, especialmente considerando la magnitud del evento y el respaldo institucional con el que cuenta. La ausencia de condiciones mínimas de atención médica pone en entredicho la prioridad que se le dio a la seguridad de los participantes, en su mayoría menores de edad.
La Copa Atleti 2026, que buscó consolidarse como una plataforma importante para el desarrollo del futbol juvenil, pero concluyó con estas polémicas y exigencias de mayor transparencia, organización y garantías reales para salvaguardar la integridad de los jugadores.