Ángel Correa fue presentado oficialmente como nuevo jugador de River Plate, después de superar los exámenes médicos y firmar un contrato que lo vinculará con el conjunto argentino hasta el 31 de diciembre de 2029.
El delantero formalizó su llegada acompañado por Stefano Di Carlo, presidente del club, con lo que concluyó una negociación que se prolongó durante varias semanas y que permitió concretar su transferencia definitiva desde Tigres.
Aunque los clubes no revelaron públicamente el monto de la operación, las cifras conocidas alrededor del traspaso señalan que River habría pagado 15 millones de dólares por el pase, más otros dos millones sujetos al cumplimiento de objetivos.
En caso de alcanzar el valor total previsto, la contratación podría convertirse en la compra más elevada en la historia de la institución argentina, además de representar una de las ventas más importantes para Tigres.
Correa había llegado al conjunto regiomontano en julio de 2025 procedente del Atlético de Madrid y tenía un contrato de larga duración; sin embargo, su etapa en México concluyó aproximadamente un año después, luego de manifestar su intención de regresar al futbol argentino.
El atacante cerró su paso por el equipo felino con 23 goles y al menos 13 asistencias en 54 partidos, números que lo colocaron entre los futbolistas ofensivos más productivos del plantel durante su estancia en la Liga MX.
Su salida representa una baja importante para Tigres, pero también una operación favorable en términos económicos, considerando la inversión realizada por el club para contratarlo desde el futbol español.