El tenista argentino Leonardo
Mayer
parecía estar remontando en su primera jornada del Abierto de EE.UU. contra el serbio Laslo Djere cuando decidió abandonar el partido debido al calor, que le hacía el juego "imposible".
"He jugado con mucho calor y bien; hoy imposible, no podía, no me daba el cuerpo", explicó a los periodistas unas horas después de quedar eliminado en el torneo por 6-4, 6-4, 4-6 y 2-1, cuando se retiró.
Todavía secándose el sudor en la sala de prensa,
Mayer
indicó que estaba perdiendo "mucho líquido" durante el encuentro y cuando fue al vestuario tras ganar el tercer set, ya no pudo aguantar la vuelta. "Creí que me iba a morir allá en la cancha", zanjó.
Las condiciones climatológicas de calor y humedad, que hoy dan una sensación térmica de unos 40ºC en Flushing Meadows, han obligado a la organización del US Open a establecer una política de "calor extremo" sin precedentes para los tenistas masculinos, según la cual deben descansar diez minutos entre el tercer y el cuarto set.
No obstante,
Mayer
lamentó que la situación no solo afecta a los profesionales, a los que vio hoy "tirados" por el vestuario, sino al público: "Hoy ni la gente estaba en la cancha, en mi cancha no había nadie".
"Me tocó, es un día, mala suerte... así es este deporte", añadió el argentino sobre unas condiciones por las que "los partidos se ponen feos" y los jugadores, opinó, tiran el juego al segundo set ante la imposibilidad de darle la vuelta.
Sobre su disputa con Djere, que pasa a segunda ronda, el número 43 del mundo sostuvo que arriesgó al comenzar, perdió el segundo set y tras remontar en el tercero, volvió del vestuario sin energía para "ir al límite", por lo que decidió retirarse.