Las declaraciones de Deontay Wilder, campeón mundial de los pesos pesados por el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), en las que dice que busca matar a un hombre arriba del ring, fueron comparadas por Mauricio Sulaimán, titular de ese organismo, con el enojo de un padre cuando su hijo tiene un mal comportamiento.
"Es como cuando uno dice 'mi hijo se está portando mal, lo voy a matar'. Son metáforas que lamentablemente en el boxeo son declaraciones potentes, irresponsables y fuera de lugar", dijo Sulaimán.
Wilder, una de las máximas figuras del CMB, hizo esas declaraciones previo al combate que sostuvo ante Dominic Breazeale, a quien al final se impuso por nocaut el pasado 18 de mayo.
El estadounidense dijo que buscaba matar a un hombre en el ring, para añadirlo a su palmarés. Esa no era la primera ocasión que hacía públicas sus intenciones. "Este es el único deporte [el boxeo] en el que puedes matar a un hombre y cobrar por ello al mismo tiempo. Es legal. ¿Por qué no usar mi derecho a hacerlo?", sostuvo el peleador estadounidense.
Sulaimán dijo que pudo hablar con Wilder después de que consiguiera su victoria ante Breazeale y que éste se disculpó públicamente por sus declaraciones. Sin embargo, no hay registros en internet de su disculpa y en cambio, según el sitio boxingnews24, dijo que no se arrepentía de lo que había dicho.
"Vamos a tener una nueva platica con él, porque debe entender que representa al organismo, al boxeo y que sus declaraciones tienen peso. Debe entender que es un líder positivo y no uno negativo", añadió el dirigente.
EL CMB anunció el pasado 16 de mayo, apenas un día después de las declaraciones de Wilder, que se reuniría en una audiencia para hablar sobre esta situación. Sin embargo, Sulaimán no dejó claro si está reunión ya se realizó y dijo que antes de sancionarlo, primero platicarán con él.