En unos días más, el Auditorio Miguel Barragán de nuestra capital, conceptuado en su época, como la muestra más moderna y audaz de la arquitectónica Potosina, considerada como una de las diez obras maestras en su tipo que existen en América Latina, está por cumplir 50 años de haber sido inaugurado.
Esta edificación que es uno de los orgullos de la ingeniería y Arquitectura de San Luis Potosí, no solamente es bella sino funcional, y desde el 16 de septiembre de 1970 que fue inaugurado por el Gobernador del estado, Lic. Antonio Rocha Cordero, ha sido el magno escenario de múltiples de eventos y actividades de todo tipo.
El Auditorio lleva el nombre del General Miguel Francisco Barragán Ortiz, originario de Ciudad del Maíz, S.L.P., en honor del político y militar, que fuera el noveno presidente de la República entre los años de 1835 y 1836. Fue construido en la parte norte de la Unidad Deportiva Presidente Adolfo López Mateos, situado al sur de esta capital.
El Ing. Miguel García Maldonado (QEPD) que en ese tiempo era presidente del Patronato de Fomento al Deporte, le sugirió al Gobernador Rocha Cordero, la edificación de un auditorio, que viniera a resolver la necesidad que la ciudad tenía de un sitio digno para llevar a cabo los principales eventos deportivos bajo techo, sobre todo del basquetbol y voleibol, cuyos torneos se realizaban en gimnasios con poco aforo de espectadores, como el de la BE.CE.NE y el Deportivo Ferrocarrilero.
El mandatario estatal, solicitó al Ing. García Maldonado, le presentara un proyecto de un auditorio, el cual fue encomendado al Arquitecto Francisco Marroquín, que los ingenieros Joaquín Zendejas y Alfonso César, se encargaron de realizar la magna obra, de características únicas, mientras que el Ing. Enrique Navarro llevó a cabo los cálculos tan exactos y precisos para su edificación.
Los trabajos de construcción se iniciaron a mitad del año 1969, en terrenos de la Unidad Deportiva López Mateos, con fondos del Gobierno estatal, bajo la administración y vigilancia del patronato integrado por Miguel García Maldonado, Antonio Curiel, Ricardo Torres Arpí, Roberto García Maldonado, los profesores Javier Castillo Guillén, Fausto González Ramírez, y el doctor Oscar del Sol.
Este auditorio, sirve para deportes bajo techo y actividades culturales y artísticas, sin embargo, este magno escenario puede albergar a 3,478 personas en tres secciones de diferentes niveles, y también se pueden utilizar los espacios de la contracancha, con lo que el aforo se incrementa a 4400 espectadores debidamente sentados.
La cancha es de corcho importado de Portugal, y el techo lo más interesante del auditorio, es de los llamados técnicamente de estructura colgada y paraboloide hiperbólico de planta elíptica, que se asemeja a la forma de un sombrero.
Debajo del techo no hay una sola columna, y está sujeto de un anillo de compresiones por cables o cuerdas, de las cuales la mayor mide 75 metros y la menor 50, aparte un sistema de iluminación diurna y nocturna y el equipo electrónico necesario. En tiempos recientes se hizo una remodelación, se construyeron vestidores, y se ampliaron y mejoraron los anexos, lo que hace ser el Auditorio Miguel Barragán, y uno de los escenarios de su tipo más bellos y funcionales de América Latina. Un orgullo de los Potosinos.
En el interior del auditorio, en uno de los muros, existe una cápsula del tiempo, que fue colocada en un cilindro metálico conteniendo en su interior un mensaje del Gobernador Antonio Rocha Cordero, uno de los gobernantes Potosinos más recordados, que pudiera extraerse con motivo de la celebración del 50 aniversario de su inauguración.
El Barragán como se le conoce popularmente al auditorio, ha sido desde 1970 la casa de los equipos Santos de San Luis, que en diferentes épocas han militado en el baloncesto profesional, en los llamados Circuito Superior o Circuito Mexicano de Basquetbol.
Ahí sobre la duela de corcho portugués, el inolvidable equipo de los Santos de San Luis, hizo su debut en 1972 con el entrenador -jugador, Ricardo Pontviane, y un año después, bajo la dirección del técnico estadounidense, Lester Lane, el Santos se coronó por primera ocasión campeón del CIMEBA.
Llenos absolutos, con ambientes de fiesta, así era cada serie de baloncesto que jugaban los Santos, quienes marcaron toda una época gloriosa del baloncesto Potosino, con brillantes jugadores como Memo Márquez, Nick Pino, Ricardo Pontviane, Bernard Williamns, Vernon Murphy, Jhon Makiney, Melvin Jhonson y otros, que figuraron en distinta temporadas, entre los que figuraban los sanluiseños, Ricardo “cero” Monreal, Amaro Inzua, Aquileo Zamarripa, Luis Manuel Calzada, Rolando Muñoz, Paco Rubi, entre otros.
En este mismo escenario, se han realizado infinidad de campeonatos, torneos y competencias nacionales, de las disciplinas de basquetbol, voleibol, bádminton, karate, lucha olímpica, gimnasia, boxeo y Tae kwon do, habiendo llegado a presentarse con cierta frecuencia la selección nacional de voleibol, con la magnífica jugadora Blanca García, que era todo un espectáculo verla jugar.
Así mismo el auditorio ha sido implementado como arena de boxeo y lucha libre profesional, presentándose los grandes ídolos populares del arte del pancracio, destacando la actuación de los Potosinos Mil Máscaras y Dos Caras, y las leyendas como El Santo, Blue Demón, entre otros.
Pero no solo eventos deportivos se han realizado en el Miguel Barragán, se recuerda la toma de posesión de varios de los Gobernadores del Estado, mítines o concentraciones para recibir a los presidentes de la república en turno, inauguración de juegos deportivos escolares, actos religiosos de diferentes credos, fiestas escolares de fin de cursos, concursos de animación, y conferencias.
A través de estos cincuenta años, se han registrado cantidad de anécdotas, de sucesos importantes y hasta el lamentable fallecimiento de una asidua aficionada al basquetbol, cuyo corazón no resistió las grandes emociones y murió de un infarto.
A cincuenta años de su edificación, el auditorio Miguel Barragán sigue siendo el escenario de múltiples eventos deportivos, artísticos y culturales masivos que se efectúan en San Luis Potosí, y uno de los orgullos no solo de la arquitectura e ingeniería de nuestro Estado, sino para todos los Potosinos, pues está a la altura de los mejores del país y de latinoamérica.