MADRID.- En un esfuerzo desesperado por quebrar la defensa del Granada, Barcelona tiró más de 50 centros a la olla en busca del gol.
Jamás el juego del Barcelona se vio tan distante del vistoso “tiki taka”, el estilo de pases y la búsqueda paciente de un agujero en la zaga rival, como en el choque con Granada del lunes.
Los zagueros centrales Gerard Piqué y Ronald Araújo terminaron volcados al ataque en los minutos finales. No hubo organización táctica, solo envíos al área. La táctica finalmente reportó un gol de cabeza del uruguayo Araújo a los 90 minutos que le parmitió al Barsa rescatar un empate 1-1.
El equipo fue abucheado por muchos de los 27.000 espectadores en el estadio Camp Nou tras el silbato final. Las críticas al técnico Ronald Koeman por traicionar el estilo no se hicieron esperar.
“¿Pero qué Barsa es este?”, preguntó el diario deportivo Marca en un titular.