Diego Cocca lleva menos de seis meses en el cargo, pero quizás el momento más importante de su gestión como técnico de México ha llegado muy pronto.
El entrenador argentino buscará el jueves que México rompa una racha de cinco partidos sin poder vencer a Estados Unidos. Salir airoso en el estadio Allegiant de Las Vegas instalará al Tri en la final de la Liga de Naciones de la CONCACAF.
En febrero, Cocca asumió en relevo de su compatriota Gerardo Martino pero lo visto no ha sido deslumbrante. Se consiguieron victorias frente a Surinam y Guatemala, una igualdad en casa ante Jamaica y luego otros dos empates en amistosos frente a Estados Unidos y Camerún.
“Para nosotros no hay amistosos, son todos (partidos) importantes”, dijo Cocca. “Amistoso es en el barrio con los amigos. Acá no. Es por prestigio y lo estamos haciendo valer mucho”. El prestigio de México quedó golpeado luego de naufragar en la primera ronda de la Copa Mundial de Qatar 2022, algo que no ocurría en un campeonato mundial desde Argentina 1978.
LA PRESIÓN DEL TRI
El partido ante Estados Unidos ha adquirido más relevancia debido a que México no derrota a su acérrimo oponente regional desde septiembre de 2019.
“Sabemos cómo es el fútbol en México, sabemos que la presión existe y lo que se juega nos motiva mucho”, dijo el volante Luis Romo, seleccionado en Qatar. “Tenemos que darle respaldo al cuerpo técnico. Aante Estados Unidos no podemos perder. Así lo vemos nosotros”.
Aunque una derrota no necesariamente implicaría el cese de Diego Cocca, otro revés si agregara añadiría presión a su mandato que inició sin el apoyo de un gran número de hinchas que preferían a Miguel “Piojo” Herrera o al uruguayo Guillermo Almada en el banquillo del Tricolor.