Diego Ventura triunfa en la Plaza El Paseo (FOTOGALERÍA)

En la corrida del 123 aniversario, Rivera y Flores cortaron dos orejas

El rejoneador lusitano Diego Ventura fue el triunfador de la corrida por el 123 aniversario de la Plaza de Toros Monumental El Paseo, al cortar dos orejas y rabo, mientras que sus alternantes Sergio Flores y Fermín Rivera cortaron dos apéndices cada uno y el valenciano Enrique Ponce, se fue con las manos vacías.

Muy buen festejo fue el que se llevó a cabo ayer en el coso de la Av. Universidad que registró un lleno, en donde se lidiaron tres ejemplares de Xajay, dos de Santoyo, otro de Bernaldo de Quirós, otro de la Alianza de Fermín Rivera y otro de San José.

DIEGO VENTURA

El primer de su loteo fue Príncipe de 495 kilos, al que toreó muy bien con sus caballos, que fueron Prestigio con el que abrió, Bronce y Oro con los que puso banderillas, y Toronjo, con el que cerró, no estuvo certero con el rejón de muerte, al realizar cinco mete saca y una media estocada, que no tuvieron efectos y en el tercer intento de descabello se deshizo de su enemigo.

En el segundo de su lote fue Don Juan ambos astados fueron de Santoyo, en esta lidia utilizó el rejoneador lusitano a Bombón, Sueño, Oro, Dólar y Toronjo, con quienes realizó una gran faena, a la hora de colocar los rejones de castigo, las banderillas al quiebro, y puso un parte de banderillas a dos manos y le quitó el freno a su cabalgadura, por lo que la plaza se volvió un manicomio con su actuación, que coronó con un estocada entera, que hizo que doblará su enemigo para que el juez le otorgara las dos orejas y el rabo.

ENRIQUE PONCE

En su primero de la noche, fue Sueño de la ganadería de Bernaldo de Quirós con 480 kilos, al que, en la suerte de varas, uno de ellas se le quedó en el pelaje al toro, los subalternos tuvieron un pésimo tercio de banderillas, y con la muleta el diestro ibérico mostró su poderío, acompañó al toro con su muleta, le cuajó dos o tres tandas, en su primer intento de matar, pincha, después deja una estocada entera, desprendida para despedirse con división de opiniones.

En el segundo de la noche, el valenciano toreó a Rociero de Xajay con 490 kilos, al que torea muy bien por derecha, poco a poco lo sometió y le estructuró buenas tandas, dejando destellos muy artísticos, mató de una estocada caída, sin efectos, y al segundo descabello se deshace de su enemigo, para salida al tercio.

FERMÍN RIVERA

Su primer enemigo fue Almunteño de Xajay con 476 kilos, comenzó su faena con dos largas de rodillas, pegó a tablas, con el capote, con la muleta, tuvo un buen inicio, con un toreo diferente al que nos tiene acostumbrados, más suelto, disfrutando más su actuación, con un toro que le funcionó muy bien para su forma de torear, entró a matar y dejó una estocada, tendida, trasera, de efectos y el juez le otorgó 2 orejas.

Su segundo toro fue Centenario de la ganadería del mismo Fermín Rivera de 516 kilos, Lo metió muy bien a la muleta, le pegó varias tandas de derechazos, el toro iba bien por naturales, el potosino mostró más determinación y le realizó una buena faena, entró a matar y deja un pinchazo hondo, que no fue de efectos, recibe un aviso, y en el primer descabello mata a su astado.

SERGIO FLORES

Su primer toro fue Macareno de 500 kilos de Xajay, un toro al que necesitó encontrarle la forma para que obedeciera la muleta, le cuajó excelentes tandas tanto por derecha como por naturales, el toro respondió por ambos lados, una gran faena que ha disfrutado la gente, pincha, luego deja un pinchazo hondo, media estada, y al segundo descabello mata a su enemigo.

Terminó su actuación con Potosino de 487 kilos, de la ganadería de San José, con la muleta comenzó su faena citando de largo, y el toro iba bien a la muleta, lo llena de buenos pases, para rematar con el de pecho, logró una tanda muy coreada por los aficionados, tan a gusto estaba que se quitó las zapatillas y así prosiguió su faena, la cual terminó en forma vibrante, dejó una gran estocada, y el juez le concede dos orejas y el matador despide con palmas a su enemigo y con un beso, por su nobleza y bravura, hay bronca con el juez, porque los aficionados pedían el rabo, que finalmente, no concedió.

[gallery link="file" ids="1455242,1455243,1455245,1455246,1455247,1455248,1455249,1455250,1455251,1455252,1455253"]