La carrera sustituta de la Fórmula 1 en Malasia se perfilaba para ser la prueba definitiva bajo la lluvia. Todavía no ha llegado.
Ambas sesiones de entrenamientos del viernes desafiaron el pronóstico de fuertes lluvias y se mantuvieron en seco, lo que dejó la incertidumbre sobre cómo se comportarán los monoplazas de este año si llega el mal tiempo.
Verstappen y Charles Leclerc marcaron el ritmo en las dos sesiones, en una jornada de aprendizaje para Kimi Antonelli, el líder del campeonato que busca recuperarse de lo que tildó como su “peor fin de semana” de la temporada.
El Gran Premio de Bahréin, que pese a ese nombre se correrá en Malasia, lleva a Antonelli y a sus rivales a una pista que la F1 visitó por última vez en 2017 —cuando el piloto tenía 11 años. Se trata de una carrera añadida apresuradamente al calendario debido a la alteración causada por la guerra de Irán.
Malasia tiene un historial de carreras caóticas y aguaceros repentinos, y el asfalto abrasivo también tiende a devorar los neumáticos. Podría ser la primera carrera realmente mojada desde que la F1 sacudió su reglamento para 2026.
Verstappen lideró la primera práctica con 0,383 segundos de ventaja sobre George Russell, ganador de la carrera de la semana pasada en Azerbaiyán, con Isack Hadjar, compañero de Verstappen en Red Bull, tercero. Leclerc fue el más rápido en la segunda, con 0,099 de ventaja sobre Hadjar, mientras que Lando Norris fue tercero para McLaren.
Por su parte, Antonelli figuró quinto en la primera sesión de entrenamientos y octavo en la segunda.
Antonelli aún tiene una ventaja dominante de 66 puntos sobre su compañero de equipo George Russell, pero ésta se redujo desde 81 la semana pasada después de que su choque en la clasificación obligó a controlar daños en el Gran Premio de Azerbaiyán. Antonelli remontó desde el 16to puesto en la parrilla para terminar quinto, ayudado por numerosos percances delante de él, mientras que Russell contuvo a Max Verstappen para lograr su primera victoria en casi tres meses.
“Probablemente el fin de semana pasado fue mi peor fin de semana desde mi perspectiva de la temporada”, manifestó Antonelli.
“Era lo que necesitaba el domingo: necesitaba un resultado limpio después de un fin de semana muy disruptivo. Después de la carrera, no estaba contento con el resultado ni con nada, pero aprendí muchas cosas y lo más importante es que siempre necesito estar al 100%. Necesito realmente dar lo mejor de mí para lograr el mejor resultado porque, si no hago todo bien, o si no intento hacer todo bien dentro de mis posibilidades, entonces nada va a llegar por sí solo.”
Russell, aspirante al
título revitalizado
Russell no ha ocultado sus dificultades para adaptarse a los autos de 2026. Y ha tenido que ver cómo su compañero más joven domina semana tras semana.
Tras aprovechar el receso de mitad de temporada para cambiar su enfoque —un proceso que comparó con el de un golfista que se acostumbra a un nuevo swing—, Russell por fin pareció cómodo en Azerbaiyán. Fue el más rápido por casi un segundo en la clasificación, y su estrecho margen de victoria sobre Verstappen en la carrera se debió más a una inusitada decisión de bandera amarilla en pista que a cualquier otra cosa.
Mercedes ha llevado un paquete de mejoras a su auto para esta semana, algo que Russell prevé que podría ayudarlo.
“Lo estoy disfrutando más de lo que lo he hecho recientemente porque siento que estoy más en sintonía con el auto y, con suerte, esta nueva mejora con algunos cambios de características también jugará un poco más a mi favor”, comentó el jueves. “Que venga.”
Hamilton defiende a Ferrari entre conjeturas y malos resultados
Lewis Hamilton afirmó que Ferrari sigue unida aunque criticó los intentos de “quebrarnos el espíritu” después de que la escudería italiana confirmó que mantiene su confianza en Fred Vasseur como director del equipo.
“Fuentes externas parecen ser muy negativas hacia nosotros como equipo e intentan quebrarnos el espíritu, pero no lo están logrando”, sostuvo Hamilton.
La más reciente especulación sobre el futuro de Vasseur surgió después de que el exjefe de Red Bull Christian Horner dijo al Times de Londres la semana pasada que Ferrari era el único equipo de la F1 al que consideraría unirse sin una participación accionaria, al calificarlo como “el sueño” y un “gigante dormido”.
Mientras tanto, Ferrari está teniendo problemas en la pista, sin podios en las últimas cinco carreras para Hamilton o Leclerc.