CIUDAD DE MÉXICO.- La primera vez que Donovan Carrillo supo que existían unos Juegos Olímpicos de Invierno, fue cuando se fijó en las competencias de Vancouver 2010.
Ahora, se convertirá en el primer patinador artístico mexicano en 30 años.
Inspirado por su hermana, Carrillo — de 22 años de edad — comenzó a patinar poco antes de los Juegos de Vancouver, pero no fue hasta que vio por televisión las competencias que supo lo que quería hacer en la vida.
“Es una gran satisfacción el ver materializado mi sueño porque fueron muchos años de trabajo”, dijo Carrillo.
Originario de Guadalajara, Carrillo tenía 13 años cuando tuvo que mudarse a León, ciudad en el centro del país, siguiendo a su entrenador Gregorio Núñez. ¿La razón? La pista de hielo en Guadalajara había sido cerrada.
Desde entonces se ha entrenado en una pista localizada dentro de un centro comercial. La misma no tiene las dimensiones olímpicas, pero igual se pudo clasificar a Beijing.
“En los primeros años de mi carrera, uno de los mayores conflictos en contra que aprendí a luchar fue la falta de recursos”, dijo Carrillo. “Fue difícil formarme como deportista en esa primera etapa porque mi deporte es costoso y está limitado el acceso porque no lo puedes practicar en dependencias de gobierno, es con particulares y eso complica la práctica”.
A diferencia de países con tradición de deportes de invierno, las escasas pistas de patinaje sobre hielo que existen en México son para prácticas recreativas, y ninguna está disponible sin costo.