En la Plaza de Toros México, se lidió un encierro muy interesante de Barralva, con ascendencia en Atanasio Fernández. Su comportamiento en conjunto propició una actuación cumbre de José Mauricio y rotunda de Fermín Rivera.
La empresa, con buen tino anunció —a través del juez de plaza— que junto con Juan Pablo Sánchez, se integrarán al cartel del 22 de diciembre, con Montecristo.
En su primer turno, José trazó —con un noble astado— una faena de altos vuelos, malograda por la suerte suprema; vuelta al ruedo. En su segundo, se jugó la piel con la técnica y el valor por estandarte. Ejecutó con fe la suerte suprema y así arrancar literalmente dos trofeos e irse en hombros.
Fermín, en su segundo, supo extraer pasajes valiosos coronados en la suerte suprema y su premio fue un trofeo clave para actuar en siete días.
Con un encierro así, no se libraron de salir fuertemente mallugados Sergio González, subalterno, Paco Cabañas, director de Radiópolis —alcanzado aun cuando estaba guarecido en un burladero— y el mismo José Mauricio. Se despidió de los ruedos el buen subalterno Jorge Kingston.
"El Fandi" se fue inédito, en tarde entretenida y que dejó gran sabor de boca a los aficionados.