El primer gol no podría haber llegado más rápido.
El gol de la victoria no podría haber sido anotado más tarde.
Arsenal pasó por una montaña ruso de emociones para dar la vuelta en la parte complementaria para vencer el sábado por 3-2 al Bournemouth y seguir en control en la pelea por el título de la Liga Premier.
Después de que concedieron un gol tras 9,11 segundos de partido, el segundo gol más rápido en la historia de la Liga Premier, el Arsenal dio la vuelta cuando el suplente Reiss Nelson disparó un zurdazo desde el borde del área en el minuto siete del tiempo añadido prácticamente en la última patada del partido.
“Fue una locura desde el primer segundo”, reconoció el técnico del Arsenal Mikel Arteta, cuyo equipo mantuvo la ventaja sobre el Manchester City a 12 encuentros del final de la temporada.
El City hizo lo propio horas antes al superar por 2-0 al Newcastle en casa con goles de Phil Foden y Bernardo Silva para mantener la presión sobre el Arsenal.
La respuesta del equipo de Arteta fue extraordinaria, con tres goles del Arsenal —de Thomas Partey, Ben White y Nelson— tras los 62 minutos, cuando parecía que el Bournemouth, que está en peligro de descenso, lograría una sorpresa.
“Muchas cosas van a ocurrir”, reconoció el técnico del City Pep Guardiola sobre los últimos dos meses y medio.