En partido amistoso en Las Vegas, Barcelona venció por la mínima al Real Madrid con un auténtico golazo de Raphinha. Ambos equipos dejaron un buen partido y dejaron el ambiente lindo para los juegos oficiales en Liga
En este Clásico amistoso vimos caras nuevas, a las que nos tendremos que acostumbrar como Lewandowski, Tchouameni, Rudiger y Raphinha. El polaco jugó medio tiempo y tuvo una oportunidad de descontar, Courtios recostó a primer poste y mandó su disparo al tiro de esquina.
Al 15’ Valverde iba a hacer el gol del año, bajó la pelota de pecho y pegó un zapatazo de derecha imposible para Ter Stegen. El balón pegó en el poste y retumbó la portería culé por unos buenos segundos.
Poco a poco se veía que el Barcelona estaba un poco mejor en forma física, al 27’, la ofensiva blaugrana presionó la salida del Madrid, Militao se equivocó, la pelota le cayó a Raphinha que paró y disparó con su zurda, el balón se colgó de la escuadra para poner el primero de la noche. Un auténtico golazo del brasileño que llegó con el pie derecho a la Xavineta.
Al descanso nos íbamos con los ánimos calientitos después de que se armaron los empujones gracias a una infracción de Jordi Alba sobre Vinicius. Las cosas no se salieron de control y terminaba todo con abrazos y buen rollo.
Para el segundo tiempo hubo pocas acciones, tanto Xavi como Ancelotti hicieron muchos cambios para probar esquemas y que los jugadores agarren sensaciones de competencia. Una de las más claras fue de Asensio que mandó su disparo a un ladito de la portería.
Antes del pitazo final, Kessie recuperó el balón y comandó el contragolpe, uno de los nuevos culés le dejó la pelota a Dembele que disparó de primera pero se encontró a Courtios que nos dejó una atajada de las que nos tiene acostumbrado.
Aunque el partido era amistoso, y hubo muchísimos cambios, ambos equipos se dejaron todo para no perder el encuentro, y lo más importante, le dejaron un buen espectáculo a todos los asistentes en Las Vegas.