Con el gol de la victoria y otro baile junto a la bandera del córner, Vinícius Júnior tuvo de forma apropiada la última palabra en una revancha cargada de tensión ante Benfica y depositó el miércoles al Real Madrid en los octavos de final de la Liga de Campeones.
Vinícius, quien jugó una semana después de haber sido blanco de presuntos insultos racistas en el partido de ida contra Benfica, sentenció el triunfo 2-1 del Madrid sobre el equipo portugués —y la victoria 3-1 en el global— al facturar el segundo gol merengue a los 80 minutos en el estadio Santiago Bernabéu.
El astro brasileño festejó su gol como lo hizo la semana pasada: bailando junto a la bandera del córner.
Benfica abrió el marcador a los 15 minutos por medio de Rafa Silva tras un rechace frente al arco para igualar brevemente la eliminatoria 1-1 en el global, pero Aurélien Tchouaméni empató dos minutos después con un soberbio derechazo de primera desde el borde del área tras ser asistido por Federico Valverde.
El Madrid sacó una ventaja 1-0 sobre Benfica tras el choque de ida la semana pasada, que quedó opacado por la acusación de Vinícius de que el rival Gianluca Prestianni lo llamó “mono” después de que el delantero brasileño anotó.
Prestianni negó haber insultado racialmente a Vinícius mientras lo encaraba con su camiseta cubriéndole la boca, pero no pudo jugar tras ser suspendido provisionalmente por un encuentro por la UEFA.
El Madrid, que jugó sin su astro Kylian Mbappé por lesión, mantuvo su su registro de jugar los octavos de final todos los años de este siglo. Su rival será el Manchester City o Sporting Lisboa.