El Bayer Leverkusen empató 0-0 este martes ante el Olympiacos de José Luis Mendilibar y se bastó del triunfo a domicilio de la ida para avanzar a los octavos de final de la Liga de Campeones.
Los griegos, con más propósitos que hechos, confiaron en asfixiar a los locales con su presión arriba, pero echaron en falta ocasiones claras para poder soñar con una difícil remontada en el BayArena.
Patrik Schick, el gran protagonista en Atenas tras marcar un doblete, acarició de cabeza el primero cuando sólo habían pasados cuatro minutos. La adelantada línea defensiva helena, en campo contrario cuando el balón era del Leverkusen, sufrió para controlar los desmarques a la espalda del checo, que avisó de nuevo minutos más tarde con una imprecisa vaselina sobre el meta Konstantinos Tzolakis.
Ofensivamente, los griegos buscaron siempre crear ventajas desde el flanco derecho con la dupla Rodinei-Gelson Martins, aunque estuvieron muy faltos de colmillo. Con la presión como principal argumento, el Olympiacos se repuso a la falta de ocasiones -cero en la primera mitad- y trató de provocar el error en la zaga local para encontrar la vía más rápida al gol.