El Pibe en pulso

DEPORTISTAS ADMIRABLES

Su inquebrantable disciplina, su entrega, su entusiasmo, su alegría por el deporte han sido los factores decisivos para que atletas tan valiosos como la profesora Isabel Valdivia, hayan escrito páginas gloriosas en el atletismo potosino.

  Una mujer admirable a quien la vi en numerosas ocasiones, correr alegremente en las pruebas de gran fondo por las baldosas y el rudo pavimento de nuestras calles.  A cada paso, la maestra se acercaba a su cometido: la meta final de los difíciles Maratones que conquistó.

 Esta mujer ejemplar ha llegado al 96º año de su esplendorosa existencia y hace cinco años, justamente, arribaba a la línea final de los 42,195 metros en su último Maratón que le llenó de alegría.

 ¿En cuántos compitió? ¡En todos! Su figura grácil, su sonrisa, su esfuerzo plenamente reconocido por la gente que salía a las calles a vitorear a los heroicos atletas recorriendo kilómetro tras kilómetro, todo lo conjugaba para escribir la maratónica historia de su longeva carrera deportiva.

  Recientemente ha recibido un justo reconocimiento de la Asociación  Héctor Hernández Malahbear, durante una singular ceremonia efectuada en el Parque Tangamanga Profesor Carlos Jonguitud Barrios.  Allí, el presidente de la Asochem, Alejandro Rodríguez Rangel, ponderó la trayectoria de la maestra, pues es una de las grandes personalidades del atletismo de gran fondo en nuestro San Luis Potosí.  En-hora-buena, distinguida y admirable profesora Valdivia.

  Con ella caminan orgullosos atletas como Bernardino Pichardo, el gran Rey Descalzo, otro inolvidable deportista conquistador de numerosas pruebas atléticas y a quien no le aguanté el paso cuando en una carrera en la Calzada de Guadalupe, me dijo: “Oye Mora ¿quieres ganar?”.   Claro, le contesté.  “Pues vente conmigo”.  Al banderazo de salida así lo hice, pero metros después me dijo: “Mora… corres muy despacio”.  Y se fue como el “Correcaminos” de las caricaturas.  No le vi ni el polvo y ganó.  Yo llegué en el lugar 36.  Ufff.

  Albino Cázres, otro de los grandes atletas potosinos. ¿En cuántas pruebas se impuso? ¡En todas!  Era un gamo, un atleta incansable.  Cuando dio por concluido su ciclo de competencia, se inclinó por el entrenamiento de los nuevos valores.  Gracias por eso, admirable Albino.

  ¿Y qué decir de don Francisco Muñiz? Su amor por el atletismo enriqueció su espíritu hace muchos años, cuando por primera vez compitió en una carrera.  Ha sido infaltable en los Maratones Tangamanga y aun después de haberse operado sus dolientes rodillas, corrió ayudado con un noble bordón.

  Hace algunos ayeres hablé con él, durante la carrera de aniversario de nuestro periódico, pero ya había dejado las competencias. “Ahora vengo a ver a mi hijo, quien participa en la carrera de Pulso”.  Su edad y sus enfermedades que van aparejadas con su longeva trayectoria, le impidieron seguir alegrando con su presencia, el gran maratón potosino.

 Gente admirable, gente de hierro, gente de enorme corazón.

 ¿Otro incansable? El ingeniero Marcelo Palacios, el gran roble del atletismo.  Con su parsimonioso pero incansable paso, se hizo presente en las grandes competiciones atléticas.  Su especialidad, el gran fondo.  Por eso ha participado en numerosos Maratones Tangamanga.  Nunca ha llegado a la meta en primer lugar, pero sí ha cumplido conquistando la distancia.  Detrás de él, sólo la “barredora” a la que tantos atletas se subieron porque no pudieron con el recorrido.  Pero él sí y cuando arribaba a la línea final, las ovaciones eran tanto o más estruendosas que las que recibidas por el atleta ganador. 

  Es placentero escribir de gente tan valiosa como ellos estimados lectores de esta columna.  En otras disciplinas deportivas hay muchos potosinos altamente destacados y a ellos les dedicaremos un espacio muy especial.   Por lo pronto, me coy a la carrera a pagar el recibo de la luz, porque si no lo hago a tiempo…