“Chirolita”
Vaya… por llamar “chirolita” a Trump, Diego Armando Maradona no recibe autorización para entrar en los Estados Unidos.
Referirse al presidente gringo con adjetivos poco conocidos equivale, pues, a una negativa de visa para viajar al coloso norteamericano.
Así que no le pongamos hirientes definiciones en público al “churpiento” presidente; hagámoslo en las reuniones con los cuates, en los antros, en las plazas, en los bares, en todas partes, menos en un medio masivo de comunicación, pues el espionaje norteamericano monitorea cuanta radiodifusora, televisora, periódico, etc. funcionan en nuestro país.
El argentino a quien popularmente lo conocemos como “Pelusa” tiene pendiente un juicio civil contra su ex esposa Claudia Villafañe, en los Estados Unidos, así que no podrá atender sus asuntos legales sino a través de sus abogados… y esto le costará un “ojo de la cara”, pues los leguleyos cobran muchos dólares por sus servicios, en el vecino país norteño. Y “Pelusa” se queja de no tener dinero suficiente. Qué contrariedad.
Todo depende de la connotación que se le dé a la palabra “chirolita” expresada por el astro del futbol argentino ante las cámaras televisivas. “Chirolita” es el diminutivo de “chirola”, cuyo significado es, en el orden menos despectivo, moneda de poco valor.
Por ejemplo, si usted quiere referirse a su dinero que lleva en el bolsillo, si es poco, puede decir: “Traigo unas cuantas chirotas en mi bolsa””. Es decir, que le servirán para maldita sea la cosa.
Pero también “chirola” puede referirse a una cárcel, a una prisión. En Argentina se dice que: “Metieron a chirola a Diego, por robarse unos panes”. Si dijeran “chirolita” estarían refiriéndose a una cercelita. También se utiliza para describir algo o alguien que tiene muy poco valor: “Ese no vale ni dos chirolas”. Seguramente que Maradona se refirió al presidente gringo en este aspecto, al decirle que “Trump es un chirolita”, lo cual significa que no vale ni siquiera una chirola completa, sino una más pequeña, de menos valor aún.
En nuestro país, cuando alguien quiere referirse a una persona de poco valor moral, se dice: “Ese es más falso que una moneda de 1.27.
Nuestros reporteros policíacos acostumbraban escribir en sus notas diarias utilizando la palabra “chirona”, para decir que algún delincuente ya estaba tras las rejas. “Pedro N. está ya en “chirona”, pues fue capturado cuando asaltaba a un indefenso parroquiano”. Seguramente que esta palabreja era derivación de chirola. Y esto, que conste, es una personal apreciación.
En inglés, “chirola” es aceptada como: jail, location where convicted criminals and people awaiting trial are confined, jug, prison (slang) (central America, caribbean) Que en pocas palabras puede traducirse: Cárcel, lugar en donde los convictos criminales y otras personas están confinados mientras se realiza el juicio.
En alemán: n. gefängnisfieber… y aquí sí que no les doy la traducción porque poco sé del gutural idioma que se habla en Alemania.
Así las cosas, el que fuera uno de los más relevantes futbolistas de hace algunas décadas, no podrá pisar territorio del Tío Sam, mientras el actual presidente dure en sus funciones y tendrá que “atender” a distancia sus problemas legales con su ex esposa a la que tanto amaba y que ahora le tiende una red de conflictos legales en un país en donde la justicia es muy estricta.
Me preguntó la señora Rosy Iglesias el significado de “churpiento”, pues en la columna anterior me referí a la palabra “churpia” cuyo significado desconocía el narrador deportivo Lalo Camarena, cuando se refirió a un antiguo jugador de futbol apodado “El churpias”. La apliqué al “churpiento” presidente soñador del muro de la indignidad porque es un derivado de “churpia” que significa persona sucia, fea, fodonga, maloliente y hasta pécora.
La victoria del Atlético San Luis sobre los Murciélagos por la mínima diferencia fue “flor de un rato”, pues luego ante los Toros celayenses dejó de ver nuevamente su inoperancia.
A ver si Poncho Sosa tiene la varita mágica para sacar del hoyo al equipo.
A ver si no se me hacen chinos cuando me peine.
¡Hasta el martes próximo DM!