¿Y ESA FURIA, QUÉ?
Después de todo… ¿qué sería el futbol mexicano sin la presencia del Atlas?
Con más de cien años de existencia, un título de liga, muchos, muchísimos subcampeonatos y satisfacciones inimaginables, el equipo del Paradero tiene un lugar muy especial en la historia de este deporte en nuestro país.
La afición mexicana ha reconocido a los atlistas, de diversas maneras: La Academia del futbol, los Niños Catedráticos, Los Amigos del Balón, Los Cuatreros, Las Margaritas, Los Zorros, La Furia Rojinegra y quién sabe cuántas más que no me resuenan ahora en la sesera. ¿Cuatreros por qué? Porque hubo un buen tiempo en que el Atlas goleaba 4-0 a los rivales. Ahora sus delanteros no saben cómo anidar el balón en las porterías rivales.
Ha luchado por muchos títulos pero ha quedado en la orilla, con el subcampeonato que en algo viste a su historia; ha descendido a la división que ningún equipo de Primera, desea; ha luchado y ha vuelto a la máxima División, pero sus directivos han mostrado muy poco cacumen para “parar” un trabuco que se cuele entre los que son considerados “grandes” en nuestro futbol casero.
Sus incursiones en las liguillas no han tenido el anhelado triunfo final, pues se ha quedado a la mitad del camino, pero su futbol sigue brillando por su vistosidad, por su belleza ofensiva. Atlas no es un equipo que salta a la cancha a defenderse, pues su vocación ofensiva es su sello característico. Lástima que en muchas ocasiones sus delanteros no saben culminar las jugadas de gol.
En esta campaña, la adversidad le está jugando una mala pasada y Atlas ha caído a la más incómoda posición en la tabla de clasificaciones. Rubén Román Romano simplemente no es el técnico idóneo para dirigirlo, pues ya en dos ocasiones anteriores ha ocupado la dirección técnica y nunca ha podido llevar al equipo al más alto protagonismo.
¿Y Rafa Márquez, qué?
Definitivamente su edad ya no lo hace lo suficientemente eficiente para reforzar la línea defensiva. Y su carácter agresivo sólo perjudica al accionar del resto de sus compañeros, pues eso de golpear a un rival y luego cometer otro tiro de castigo desde el manchón fatídico, dice que ya debe pensar en hacer otra cosa en el futbol, pero ya no seguir como elemento activo en la cancha, pues su gloriosa época, definitivamente ya ha quedado en el pasado.
¿Perder ante el Monterrey? No era para tanto, estimado amigos lectores. Pero jugar con dos hombres menos durante una buena parte del juego, no es cosa sencilla. Los regios aprovecharon el segundo penalti y anotaron en la agonía del tiempo, para llevarse tres valiosos puntos que los proyectan hacia los sitios “de liguilla”.
La Furia se apagó y el “farol rojo” le fue entregado como “premio” a su inoperancia. ¿Hasta cuándo, señores directivos, hasta cuándo?
EL SAN LUIS ¿QUÉ?
Un señorón técnico, mexicano, profesional, siempre entregado a su profesión es Poncho Sosa, quien ha encumbrado a los clubes Dorados y Necaxa, a la máxima división, ha mostrado en una semana que su designación como técnico del Atlético San Luis es, simplemente, una decisión muy acertada.
Dos triunfos en la doble jornada de la semana anterior significan seis puntos ganados y, por consecuencia, salir del deshonroso último lugar de la tabla. Espero que la afición reconozca el despertar de su equipo consentido y vuelva a abarrotar el graderío, impulsándolo siempre a conseguir el triunfo.
La de San Luis es una afición conocedora, exigente, noble. Por eso se requiere un equipo ganador, pues la anterior temporada y la casi mitad de la que se juega ahora, han sido muy adversas para sus aspiraciones de ver buen futbol y de gozar del anhelado triunfo del Atleti.
Esperamos, amigos aficionados, ver las tribunas pletóricas en el próximo compromiso local de nuestro españolado equipo sanluisino.
Así las cosas, hasta el martes próximo, DM.