TODOS A LA COPA, YO MERO INVITO
El segundo deporte del hombre es el futbol… pues el primero son las damas, y nunca dejarán de serlo, incuestionablemente. Es la actividad física que más seguidores tiene en el mundo. Juegan futbol los niños en las calles de las ciudades, en las escuelas, en los estadios, en los llanos, en las sierras, en las playas…
Lo practican las damas cada día en mayor número y nosotros, considerados los reyes de la creación, lo jugamos casi todo el tiempo.
Así que, quien no ha jugado futbol ¡no ha sido ser humano completo! Así de sencillo.
Y para la humanidad entera, bueno es que llegue en junio, el Mundial de Rusia, pues así tendrá en la pantalla casera, los mejores partidos que enfrenten a las más poderosas potencias con las que irrumpen por primera vez en un evento de tanta trascendencia, gracias a su calidad de juego que las lleva a territorio de los boteros del Volga.
Bienvenida la Copa, pues. Espero que el meritito Día del Padre, el domingo próximo, los alemancitos no vayan a darle en su progenitora a nuestros seleccionados que comanda el singular “rey de las rotaciones”, don Juan Carlos Osorio.
Alemania es el campeón mundial, pero no es invencible. Ya Austria le dio una cátedra de cómo jugar futbol total, vertical, incisivo, para derrotarla Y si los prietitos mexicanos se concentran y entregan un futbol de garra, de valientes, de jugadores aplicados, estaremos viendo una de las grandes hazañas del Mundial ruso. Las cervezas ya están frías, las botanas en plena elaboración y los amigos más que dispuestos a disfrutar de las emociones futboleras, a partir del jueves.
Pero en casi todas las sopas hay un pelo o en los frijoles una piedrecilla. Por allí, un sujeto amargoso publicó en el “feis” que con el fut de junio llega la época de apendejar a los mexicanos. Vaya pejendejada. Apendejan más los mensajitos insulsos, aberrantes de los detestables políticos rellenos de mentiras, de falsedades, de promesas que jamás cumplirán.
Afortunadamente, en junio también acaban la pesadilla de las campañas de esa gente que sólo le interesa el poder y que al final de cuentas, a sus gratuitos voceros en las redes, sobre todo, ni las gracias les darán, pero tal vez una “morenaza de barba partida”, para su consolación.
Mejor, mucho mejor, está el deporte como bálsamo de alivio a las calamidades que sufrimos a diario. Basta de falsos líderes y bastardos políticos. Basta de violencia y de muerte en las calles. Los delitos tienen más y más incidencia y poca o nula respuesta de quienes deben de dar seguridad a la población.
Eso sí apendeja a los mexicanos, no el futbol como espectáculo-deporte. Si a alguien no le gusta, que no lo vea en las pantallas caseras o en los bares, o en los espacios públicos en donde será difundida la Copa. Así de simple. Ah y que se tape los oídos para no escuchar la plática de los amigos y de sus familiares cuando comenten entusiasmados, los partidos que tengamos la oportunidad de ver.
O mejor aún, que se retire todo un mes a una cueva lejana como olvidado asceta.
Futbol, bendito seas. Todavía conservo mis “tacos” con los cuales jugué y jugué en las canchas del llano potosino. Un futbol sin gloria, sin reconocimientos públicos, pero un futbol de inigualable satisfacción personal y de mucha formación para quienes lo arropamos en la esplendorosa etapa de la juventud.
Los más gratos recuerdos de los campos Bolívar, Siete Campos de la Universidad, Central, Unidad Deportiva López Mateos, “Chispa de la Vida” en plena Penitenciaría del Estado, Unidad Universitaria, Luz y Fuerza, Apelsa, y otros cuyo nombre no recuerdo al escribir la columna.
Así que desde el jueves, futbol, futbol y más futbol.
Usted ¿a cuál Selección le va? Yo, como al Atlas, al Tri… aunque gane. Hasta el martes próximo DM.
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