Conejada
Hay “Conejo” para rato, no faltaba más.
Aunque ha cumplido 45 años y para un futbolista que llega a esa edad es considerado “viejo”, Óscar Pérez es la excepción.
Bueno, también hay otro portero excepcional y me refiero al gran Gianluigi Buffon, leyenda de la Juve y guardameta seguro del París Saint Germain. Hace poco fue contratado para jugar una temporada y como opción, otra, desde luego, respaldado por una fuerte suma de euros.
Tal vez nuestro “Conejo” no vea una transacción como la de Buffon, por su carta, pues está más cerca del retiro que de una nueva contratación.
Pero allí está como el arquero mexicano más longevo en nuestro futbol. Llega a su 25º. aniversario como profesional ¡y no ha pensado en dejar de jugar! Condición física la tiene; calidad como atajador de tiro al arco, le sobra; ¿profesionalismo? ¡ni hablar! Como persona, no hay otro igual.
Además de muchas camisetas, también ha defendido la de nuestro equipo potosino. ¿Lo recuerdan?
“La Tota” Carbajal y Rafa Márquez son un ejemplo porque han participado en cinco Mundiales de Fut. Sergio tiene el orgullo de haber asistido a tres. ¿A cuáles? A los que se jugaron en Francia en 2002, (como tercer portero) en Corea-Japón en 2016 y en Sudáfrica en 2010. Claro que el gran Memo Ochoa también se da el lujo de decir: “Yo también he jugado en tres Mundiales”.
Dicen que el argentino Hernán Cristante llegó a 26 años activo en la portería de diversos equipos, pero a diferencia de nuestro “Conejo”, no ha sido mundialista.
Uno de los grandes goleadores, el grandote de Cerro Azul, Carlos Hermosillo, tiene en alta estima a Pérez y de él ha dicho: “Hacer lo que ha hecho: 25 años de carrera, seguir activo, se llama constancia, dedicación, disciplina”.
Y tiene toda la razón, pues el “Conejo” que llegó hace 25 años a Cruz Azul tal vez no creció mucho en el centimetraje, (mide 1.72 mt) pero sí en su enorme disciplina en los entrenamientos, su prodigioso resorte, su entrega en los incontables partidos jugados, su calidad moral y su respeto por los rivales.
Daba gusto verlo defendiendo la portería del San Luis F C, pero desafortunadamente no pudo seguir en nuestra ciudad porque la franquicia se la llevaron los mercenarios del futbol profesional mexicano. Sin embargo, participó en 64 juegos defendiendo los colores potosinos.
Recordemos los equipos en los cuales ha jugado el gran “rabbit”:
En 1993 debutó con el Cruz Azul, luego pasó a los Tigres en 2008 y más tarde a los Jaguares de Chiapas. En 2010 se puso la camiseta de los Rayos necaxistas; el Pachuca se hizo de sus servicios al poco tiempo y luego San Luis lo contrató para que jugara del 2011 al 2013. Los Tuzos volvieron a convertirlo en su portero estrella y allí sigue, vigente, profesional y buen jugador, como siempre.
Un “Conejo” digno ejemplo para las nuevas generaciones de cancerberos. Un “Conejo” que ha cuidado más porterías que ningún otro guardameta mexicano.
¿Hasta cuándo llegará el retiro? Quién sabe, pues nuestro personaje no lo ha decidido y como aficionados, nosotros queremos seguirlo viendo hacer esas prodigiosas atajadas para evitar las anotaciones de los rivales.
Más pronto se jubilan los empleados del Seguro Social, y de otros organismos similares, que los geniales futbolistas como Óscar y el gran Hernán Cristante, ahora flamante técnico choricero. ¿A cuáles guardametas recuerda usted? Tal vez a Domingo Ramírez “La Araña”, a “la Garia” Hernández, a De Anda, a Verderi, a Ciro “Pantera Rosa” Barbosa, a Mundo Ríos, al Grande Adrián Martínez, a Pilar “Riegues” Reyes, al Tarzán Palacios, al Supermán Marín, a la Tota Carbajal y a tantos otros que han dado realce al futbol mexicano.
A niivel “llano” recuerdo a José Luis Espíndola, quien a pesar de sus limitaciones físicas, (de niño sufrió poliomielitis) fue el gran portero de nuestros mejores días como futbolistas.
Así las cosas, hasta el martes próximo, DM.