Vaya… la justicia ahora sí está plenamente justificada en el campeonatito “liguillero”, pues por primera vez se da una final inédita; los Panzas Verdes de León, primeros en el seismesino y tortuoso torneo, y los Tigres neoleoneses, segundos en la tabla general, así de sencillo.
Nada de que el 5, el 6, el 7 y el 8 de la tabla, sean los que por privilegio del sorpresivo futbol casero, sean los que disputen la final de este Clausura 2019. Pero con la liguilla, los dueños de los equipos buscan la gran ganancia económica, sin importarles el aspecto deportivo, pues si la justicia fuera realmente aplicada, sólo los cuatro primeros equipos tendrían el derecho de jugar por el título.
Me hubiera gustado mucho haber compartido la transmisión de la semifinal jugada en León, con mis amigos Mateo Segura y Alfonso Olivares, quienes se inclinan más por Coapa que por algún otro club que no dependa de la manipuladora maquinaria televisiva. Y por otra parte, con Martín García y su hijo Alex, seguidores “a muerte” de los Tigres, pues seguramente le echarían porras al León, para que la final fuera entre el primero y el segundo lugares de la tabla. Y sus deseos ahora son una realidad.
Dicen por allí que ambas fieras avanzaron al duelo decisivo gracias a su posición en el campeonato regular. De acurdo, pero los leoneses, con esa impresionante campaña de juego tras 12 juegos ganados, de hecho ya eran los campeones indiscutibles. Igualmente, los felinos de Nuevo León, fueron merecedores del segundo lugar gracias a la acumulación de los puntos necesarios.
La justicia intrínseca se dio en la etapa semifinal del torneo. Están quienes merecieron ese privilegio. Y la final, final, nos entusiasmará tanto como cuando nuestros equipos amateurs en la juventud, jugasen el partido decisivo para definir al campeón de la liga llanera.
Hace unos días falleció uno de los más relevantes futbolistas argentinos que han venido de la Argentina a nuestro futbol. Oswaldo Batocletti, el recio y tozudo defensa, inicialmente jugó para los Esmeraldas leoneses y más tarde lo hizo con los Tigres. Ahora los equipos en los cuales aportó su sapiencia futbolera, se enfrentarán en el duelo decisivo. Una final tal vez soñada por el gran “Bato”, un juego decisivo inédito, pues nunca antes León y Tigres habían llegado a la última instancia del torneo.
Oswaldo no sólo se adornó la piel con el amarillo-azul de los universitarios neoleoneses, sino que también se hizo cargo del equipo femenino de la institución, al cual llevó a conquistar uno de los títulos que ostenta. Infortunadamente, “Bato” falleció la semana pasada, pero su recuerdo aviva el entusiasmo de los jugadores felinos, para luchar por la corona del futbol mexicano. Pero siempre seguirá siendo recordado como “El Tigre más Tigre”.
Esperamos con ansia, la llegada del jueves para plantarnos ante el aparato televisor y gozar de un partido pleno de calidad, de jugadas decisivas, de entrega total de ambas escuadras.
El resto de los clubes anclados a la orilla del camino, disfruten sus jugadores de unos días de merecido descanso y que vuelvan con la sabia decisión de aportar lo mejor de su calidad futbolera para sacar avante a sus equipos.
Vuestro servidor, mientras tanto, estará al pendiente para ver qué nuevos elementos, como refuerzos, tendrá el equipo colchonero potosino, nuestro invicto y doble campeón de la división de ascenso, el Atlético de San Luis. Tendremos, amigos lectores, una campaña inolvidable. Ya serán ustedes testigos de la incursión sanluisina en la división de privilegio.
Así las cosas, hasta el martes próximo, DM.
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