El Pibe en pulso

“PERRADA”

“A los perros de mi racho no los amarro por bravos ¡sino por guzgos!”, una expresión con todo el perfil del singular léxico de mi compadre Palemón, quien cuando habla de los canes, y los relaciona con los humanos, dice que “unos son muy perros”, si se trata de seres malvados; y “éste es un perrote”, cuando alguien destaca en forma relevante en una actividad.

Vaya… para todos y para todo hay un día especial en el año.  Lo importante es saber quién o quiénes se toman esa arbitraria atribución de decidir: “Hoy es día de la hormiga embarazada”, Celebremos el Día del Birote Duro, o “Dedicamos este día a las luciérnagas sin luz”.

Lo digo porque el domingo anterior fue destinado al perro. ¿Día internacional del can?  Si… y quien más se sintió halagado fue ese singular cronista de la voz de trueno y de las frases copiadas al genial y ya desparecido Ángel Fernández, sí ese cronista deportivo llamado Enrique Bermúdez de la Serna y quien responde más cuando alguien le llama por su apodo, “Perro”.

Pero ¿qué aplicaciones se dan cuando nos referimos al animal más domesticado de la tierra? La más irrespetuosa es aquella de “Eres un hijo de perra” o aquella de “Maldito perro, nada vales”.  Y si se trata de insultar a una mujer, algunos dicen: “Erres una perra”.  Y que conste, el perro es el animal más noble para el ser humano. Por eso, ningún can se enoja porque le dicen: “Hijo de perra” ¡porque lo es! literalmente.

“Te mataré como a un perro”, cruel amenaza. “Perro eres y perro morirás”, dicen algunos.  ”Perro que ladra, no muerde”, cuando alguien alza la voz, vocifera y hasta allí… pero ¡no muerde!

Así que don Enrique estuvo de manteles largos antier porque el mundo celebraba el Día Internacional del Perro. ¿Recuerdan ustedes algunas de las frasecitas que más lo describen? El Perro casi siempre repite algunas como las siguientes:

“Tirititito”… cuando un futbolista le pega al balón con poca fuerza y por consecuencia, no consigue el gol.  Al contrario, el “Zambombnazo” berrmudezco es un tiro fuerte que pone en peligro a la portería rival.

Y aquello de “Gio, Gio,Gio, Gio, Gio”… cuando Dos Santos marcó aquel gol inolvidable a la selección gringa, burlando a toda la defensa en plena área y colocando el balón justamente en “donde las arañas hacen su nido”.

Pero si alguien falla expresa: “Uff, uff y recontra uff”. O “era suya, la tenía y la dejó ir”.  Y esta linda “perrada”: “Tuya, mía, te la presto, acaríciala, béesala”, que se presta para una groserota frase de doble sentido. ¿O no?  En alguna ocasión, don Enrique participó en un programa de “La familia P. Luche”, apareció con un short “muy mono” y alguien le preguntó: ¿Por qué ese calzón’, “El Perro” contestó: “Es que es de bajo color”. “Alburero” el señor.

“Acaricia la pelota como se caricia a la novia”… y no.  Al balón se le “acaricia” con los pies… a la novia, con el corazón, con el sentimiento, con amor.

¿Otra del perruno personaje?  “Quiso hacerla de sexto año y la terminó de kindergarden”, esto porque un delantero quiso echarle mucha crema a sus tacos, pretendió una jugada de fantasía y le salió burda, insípida, lejos del gol. Una más: “Viene la danza del área y cada uno agarra a su chambelán”, para cuando cada defensor encima al delantero a quien le toca marcar, en espera del cobro de un tiro de esquina.

Y mientras son peras o son manzanas, le tiro “un dardo envenenado” al canino personaje de hoy, para que sienta el piquete y grite “¡Gooool!”” de Centurión, cuando el Atlético de San Luis enfrente al rival en turno.

Y como “perero no come perro” (así se dice en el medio periodístico cuando se trata de no atacar a un colega, aunque algunos cánidos del universo noticioso no lo entienden) hasta el martes próximo, DM.  Eso sí… “al perro flaco se le pegan más las pulgas”. 

Así que me despido esperando que no me digan:: “A otro perro con ese hueso”.

Comentarios: miguelmoramartinez@hotmail.com