CIUDAD DE MÉXICO.- Antes de que empezara el partido, la afición en el M&T Bank Stadium ovacionó, de forma ensordecedora, a Gilberto Mora cuando el sonido local dio a conocer la alineación de la Selección Mexicana.
Justo el día que Alexis Vega puso en duda su continuidad con el Tricolor, Gil volvió a brillar dentro del rectángulo verde y correspondió con un gran gol al recibimiento que tuvo por parte de la fanaticada en Baltimore. Todos lo sabíamos, pero lo confirmó: México tiene un nuevo ídolo.
Sin decirlo, pero sí demostrándolo en la cancha, Mora reafirmó que el 10 está buenas manos. Ante la Selección de Colombia disputó su primer partido con ese dorsal y con la ligereza de un canterano que aún porta tres dígitos en su espalda, rescató el empate (1-1).
El debut de Rafal Márquez como director de la Selección Mexicana se vio en riesgo con el gol de Luis Suárez, el goleador del Sporting de Lisboa, apenas al minuto 9. México comenzó con intensidad, pero el tanto colombiano apagó los ánimos.
De a poco, el cuadro nacional retomó su juego, se adueñó de la posesión, pero la claridad en la zona colombiana limitaba el peligro emitido por la Selección Mexicana. Dos balones (Roberto Alvarado y Luis Chávez) estrellados en los postes en la misma jugada, fue la más clara en el primer tiempo.
Así se fueron al descanso y el ánimo de los 67 mil 117 espectadores, en su mayoría mexicanos, no disminuyó. Las canciones de José Alfredo Jiménez y de Juan Gabriel recordaban un Mundial histórico para México y presagiaban la obra de su nuevo ídolo.
Al minuto 62, Gilberto Mora tomó el balón dentro del área, recortó a un rival y sin volverse loco, condujo un par de metros, buscó el momento ideal y disparo para vencer a la zaga colombiana y arquero Álvaro Montero. El momento ideal para confirmar que el nuevo proyecto que hoy empieza bajo el mando de Rafael Márquez tiene a su nuevo 10.
No es momento de llorar por nadie. Gil tiene la espalda suficiente para cargar con el 10 y esta vez, rescató el empate para México en Baltimore.