Fue en el tercer enfrentamiento entre ambas selecciones en un Mundial y el segundo que animaron en cuartos de final, como sucedió en México 1986, en Puebla, con triunfo de Bélgica por penales tras empatar 1-1 en tiempo suplementario (luego finalizaría cuarta). España se cobró venganza en Italia 1990 al ganarle por 2-1, aunque fue en fase de grupos de un Mundial en el que ambas selecciones avanzaron a octavos, instancia en la que se despedirían con derrotas frente a Yugoslavia e Inglaterra, respectivamente.
A 40 años de aquel primer enfrentamiento, la "Roja" de Luis de la Fuente cantó victoria y se ilusiona con repetir la corona que España conquistó por única vez en Sudáfrica 2010 con una generación dorada que hizo mella en la actual, encabezada por el juvenil Lamine Yamal.
El ajustado triunfo llegó con otro gol de Merino saltando a la cancha desde el banco en un partido al final del cual el delantero campeón de la Premier League esta temporada con los "Gunners" señaló: "Siempre es especial convertir un gol y más en un Mundial. Todos queremos jugar estos partidos". "Merino tiene muchas virtudes y es un jugador a la medida de este modelo que podría jugar en cualquier selección y en cualquier equipo", reconoció De la Fuente, al decirse "orgulloso de dirigir a un plantel con tanto compromiso" y considerar que "ganar nunca es fácil y menos en un Mundial".
Sobre Francia, Merino consideró que "será un partido entre dos equipos de elite", mientras que su entrenador destacó que "es una grandísima selección que enfrentará a otra grandísima selección y es legítimo pensar que podemos ganarle", aunque en Copa del Mundo los "Blues" ganaron el único duelo previo en Alemania 2006 y por 3-1 en octavos de final.
Bélgica demostró ser un hueso duro de roer en un partido equilibrado en el que sufrió la baja por lesión del arquero Thibaut Courtois, del Real Madrid, decisiva porque su reemplazante, el debutante Senne Lammens, del Manchester United, no logró retener un remate de Pau Cubarsí y Merino aprovechó para sentenciar el pleito. Un triunfo que aseguró el pasaje y extendió la racha invicta de España a 36 partidos, uno menos que el récord alcanzado por la Italia de Roberto Mancini y que seguramente Francia intentará interrumpir el martes en Dallas para instalarse en su tercera final consecutiva de una Copa del Mundo.
Los "Diablos Rojos", expusieron hoy algunas falencias de la "Roja" con un buen sistema defensivo que anuló a Yamal y limitó los movimientos de Mikel Oyarzabal en ataque, apostando al contragolpe con el aporte de De Ketelaere, autor del empate que se las apañó solo arriba hasta que ingresó Romelu Lukaku a la hora de juego.
A las estrellas en cancha se sumaron las que ocuparon un lugar en las gradas en el SoFi Stadium de Los Angeles, como el actor estadounidense Brad Pitt con su novia Inés de Ramón, de familia española, nacida en Nueva Jersey y criada en Suiza, así como el cantante de Oasis, Noel Gallagher, junto a su hijo Sonny, o la cantante Courtney Love, viuda de Curt Cobain, que celebró en cancha sus 62 años de vida. La actriz española Penélope Cruz y el ex tenista estadounidense Pete Sampras también se dieron cita en el partido que definió el segundo pasaje a las semifinales de esta Copa del Mundo que ingresó en la recta decisiva y en la que mañana se conocerá a los otros dos semifinalistas, que serán los vencedores de los duelos que animarán mañana Inglaterra y Noruega en Miami y Argentina, defensora del título, ante Suiza en Kansas City y que chocarán el miércoles en Atlanta por el último pasaje a la definición.