BUENOS AIRES.- Alejandro Sabella, el técnico que devolvió la ilusión a los argentinos por su selección de futbol y logró coronarla subcampeona en el Mundial de Brasil 2014, falleció el martes en Buenos Aires aquejado de una cardiopatía. Tenía 66 años.
El también extécnico de Estudiantes de La Plata murió en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires, donde había sido internado el 25 de noviembre — mismo día en que falleció la leyenda futbolística Diego Maradona — luego de sufrir una arritmia.
El centro médico dijo en un comunicado que Sabella fue víctima de una “cardiopatía dilatada secundaria a enfermedad coronaria y cardiotoxicidad de larga data”.
Sabella logró que los argentinos volvieran a entusiasmarse con la Albiceleste, desde el Mundial de Italia 1990 no llegaba a las instancias finales del campeonato del mundo.
En el Mundial italiano, Argentina cayó derrotada en la final ante Alemania, situación que se volvió a repetir en la Copa de 2014, con un equipo liderado por Lionel Messi y que para muchos tuvo una buena actuación. Los argentinos sucumbieron 1-0 en un alargue en el estadio Maracaná de Río de Janeiro.
Al recordar en una ocasión ese partido ante Alemania, Sabella afirmó que fue “extraordinario, tal vez el mejor del Mundial”.
Diversos clubes de futbol elogiaron al “gran jugador y entrenador”.
“En este día de profunda tristeza, River Plate despide a un hijo de la casa. Te vamos a extrañar, Alejandro”, dijo el club argentino donde Sabella se desempeñó como mediocampista en los años 70.
Después de abandonar la dirección técnica de la Albiceleste tras el Mundial de 2014, el estado de salud de Sabella desmejoró.
Durante mucho tiempo el extécnico fue ayudante de campo del entrenador Daniel Passarella, con quien conformó el cuerpo técnico de diversos equipos, como las selecciones argentina y uruguaya y el Monterrey de México.
En los años 70 debutó como jugador en River y luego fue vendido al Sheffield United, de la tercera división de Inglaterra. Su buena labor le permitió pasar al Leeds, de la primera.
En los años 80 llegó a Estudiantes y luego pasó por el Gremio de Porto Alegre e Irapuato de México.
Con Estudiantes se consagró como técnico al coronarlo en 2009 campeón de América. Un año después lo erigió vencedor del torneo Apertura de la liga local.