WASHINGTON.- La canción “Baby Shark” resonó en los altavoces, mientras una marejada de fanáticos vestidos de rojo llenaba las calles céntricas de la capital estadounidense para vitorear a los Nacionales, quienes conquistaron el primer cetro de la Serie Mundial para la ciudad desde 1924.
“Simplemente sentimos que sería una experiencia única en la vida”, comentó Bridgete Chapin, quien llegó desde Burke, Virginia, junto con su esposo Mark, para observar el desfile en la avenida Constitution, y para concentrarse con la multitud a unas cuadras del Capitolio.
Desde alrededor de las 5 de la madrugada, los primeros fanáticos en llegar comenzaron a bailar “Baby Shark”, la canción infantil que eligió el venezolano Gerardo Parra para que anunciara su llegada al bate y que se volvió emblemática del desempeño de los Nacionales en esta temporada, hasta conquistar el Clásico de Otoño por primera vez en la historia de la franquicia que comenzó como los Expos de Montreal.