De nueva cuenta, España demostró esa solidez defensiva que la ha caracterizado, Aymeric Laporte y Pau Curbarsí han formado una dupla impenetrable. En siete juegos, sólo han permitido un gol en contra.
Ni Kylian Mbappé, Ousmane Dembelé, Michael Olise, Bradley Barcola, Désiré Douéy Rayan Cherki fueron capaces de generar peligro en la portería de Unai Simón. Todas estas superestrellas, sólo realizaron cuatro disparos a la cabaña de La Roja en los 90 minutos.
El portero español también estuvo a la altura de sus compañeros. Por aire, salió a evitar cualquier peligro, se quedó con todos los balones que pudo y cortó la mayor cantidad de centros posibles. Incluso, en dos acciones jugó de líbero y lo hizo a la perfección.
El marcador pudo haber sido más abultado, pero un milimétrico fuera de juego evitó que Lamine Yamal se uniera a la celebración. El joven talento había marcado un golazo, pero fue anulado.
Aun así, dos anotaciones españolas fueron suficientes para que se viviera una fiesta roja en los Cowboys de Dallas. En los últimos minutos, el "ole, ole, ole" engalanó el triunfo sobre los franceses.
Luego de 16 años, España está de regreso en una final de la Copa del Mundo, donde se enfrentará a Inglaterra o Argentina.
La Roja ya se ilusiona con bordar la segunda estrella en su escudo. Como cantan los españoles, "¡a por ello!".