Frenó granizada el Tour; Egan Bernal es líder

Le arrebató la camiseta amarilla a Alaphilippe

TIGNES, Francia.- El colombiano Egan Bernal se apoderó el viernes de la camiseta amarilla del Tour de Francia en circunstancias excepcionales, cuando los organizadores tomaron la rara decisión de frenar la 19na etapa a causa de una granizada en los Alpes.

Dos días antes del fin de la carrera en París, Bernal tomó el control con un poderoso ataque en el duro ascenso a Col de l’Iseran, el punto más elevado del Tour, con 2.770 metros, arrebatándole la camiseta al francés Julien Alaphilippe.

En el valle, una repentina granizada hizo los caminos demasiado peligrosos, lo que llevó a los organizadores a parar la etapa. El director del Tour Christian Prudhomme anunció inmediatamente que los tiempos serían registrados en la cima de la montaña, donde Bernal, de 22 años, estaba 2,10 minutos delante del francés Alaphilippe, suficiente para borrar la ventaja del francés.

El escalador colombiano del equipo Ineos estaba 1:30 detrás del francés al comenzar la etapa, pero ahora está en una posición ideal para convertirse en el primer colombiano en ganar el máximo evento del ciclismo. Bernal le lleva ahora 48 segundos a Alaphilippe, con el campeón defensor Geraint Thomas 1:16 detrás del nuevo líder.

“Realmente no sé lo que pasó. Yo estaba acelerando, atacando, y todo estaba saliendo bien y entonces me dijeron que parase. Yo no quería parar.... Ellos me hablaban en inglés y yo no estaba seguro”, le dijo Bernal a la televisión francesa. “Cuando paré y el director del equipo me dijo que tenía la camiseta amarilla, fue increíble. No puedo creerlo. Quiero rodar mañana a toda velocidad y entonces llegar a París y una vez cruce la meta creeré que es cierto. Ser el primer colombiano ganador del Tour de Francia sería increíble”.

No solamente es Bernal el nuevo líder, sino que ahora parece casi seguro que retendrá la camiseta amarilla hasta el final, porque la 20ma etapa, el sábado, será acortada también porque se esperan tormentas y aludes. La ruta ahora truncada de apenas 59 kilómetros, despojada de dos de sus tres planeados ascensos, n o parece lo suficientemente difícil para que os rivales de Bernal le hagan flaquear.

La repentina tormenta tornó el verano casi en invierno en materia de minutos, con una capa blanca cubriendo las que habían sido praderas verdes. La suspensión, en momentos en que los ciclistas estaban disparados cuesta abajo a través de curvas pronunciadas, creó un caos en la carrera. Excepcionalmente, no hubo ganador de la etapa, porque nadie llegó a la meta.

Imágenes televisivas mostraron una limpiadora tratando de despejar el camino, en medio de torrentes de agua y hielo, mientras los ciclistas aceleraban hacia esa sección de la etapa.