David Aganzo, presidente de la Asociación de Futbolistas de España / Foto: EFE
"Estamos dispuestos a llegar hasta el final... Los futbolistas no solo pensamos en dinero, pensamos en la salud, en nuestros aficionados", declaró Aganzo.
La AFE dijo en un comunicado que los jugadores acordaron tomar una acción más drástica si no se puede llegar a un acuerdo. Aganzo indicó que si a finales de septiembre o principios de octubre no se puede encontrar una solución, los jugadores tendrán que tomar medidas.
Dijo que ya se programó una reunión con el presidente de la Liga, Javier Tebas, el mes próximo.
La Liga anunció la semana pasada sus planes de jugar un partido al otro lado del Atlántico. Aunque dijo que el primer juego todavía podría ocurrir esta temporada, no dijo qué equipos estarían involucrados ni dio otros detalles. La propuesta formaba parte de un intento de expansión internacional de la Liga, que trata de seguir el ritmo de la poderosa Liga Premier inglesa.
"Hay que ser más sensato. Es una falta de respeto haber firmado por 15 años un acuerdo" con una multinacional de Estados Unidos.
Aganzo dijo que la decisión de la Liga de jugar en Estados Unidos fue la gota que colmó el vaso. Los jugadores también se quejaron de los inicios tardíos de partidos y de los partidos que se jugaban el viernes y el lunes por la noche, que según ellos se hicieron para comodidad de los espectadores de otras zonas horarias en el extranjero.
Algunos partidos en España han sido programados para comenzar a las 10.15 de la noche hora local. La Liga alegó que tomó la decisión por el calor, alegando que en realidad estaba tomando en consideración la salud de los jugadores y los aficionados.
Después de que el Real Madrid se impusiera al Getafe por 2-0 en un partido disputado a última hora del domingo, el centrocampista Toni Kroos tuiteó una foto suya con una cara seria o adormilada, junto a la frase, originalmente en inglés: "Estoy más contento de lo que parece, pero normalmente estoy dormido a esta hora".
Los partidos tardíos hicieron que hubiera menos aficionados en varios partidos, incluso en los que jugaban los populares Madrid y Barcelona. Poco más de 50 mil personas acudieron a la victoria por 3-0 del Barcelona sobre el Alavés el sábado en el estadio Camp Nou y menos de 50 mil asistieron al partido del Madrid en el Santiago Bernabéu. Ese partido también fue el primero del Madrid sin Cristiano Ronaldo, un factor que también podría haber afectado a la asistencia.
Los partidos tardíos no son nuevos en España, donde el calor del verano a menudo acarrea temperaturas cercanas a los 40 grados centígrados (104 grados Fahrenheit) incluso a últimas horas del día.