ROMA (AP) — El técnico de Italia Gennaro Gattuso reconoció el lunes que solo "alguien sin sangre corriéndole por las venas" no se pondría nervioso cuando la Azzurra se juega en los próximos días no quedar al margen de un Mundial por tercera edición consecutiva.
Declaraciones de Gattuso sobre el repechaje
De cara al partido de repechaje del jueves contra Irlanda del Norte, Gattuso —que sigue siendo tan combativo y aguerrido como cuando jugaba en la selección italiana que conquistó el cuarto Mundial del país en 2006— también sugirió que envió a casa al talentoso extremo Federico Chiesa, algo que podría equivaler a una ruptura definitiva con el jugador más destacado de la consagración de la Eurocopa de hace cinco años.
"Es innegable que hay nerviosismo", manifestó Gattuso. "Solo alguien sin sangre corriéndole por las venas no lo sentiría. Pero tenemos que hacer un buen trabajo transmitiendo mucha positividad".
La positividad, sin embargo, no es lo que describe los resultados de Italia en los repechajes de los dos últimos mundiales, cuando la Azzurra fue eliminada por Suecia y Macedonia del Norte, respectivamente.
Dos derrotas ante Noruega en su grupo de las eliminatorias para el próximo torneo en Norteamérica devolvieron a Italia a otra repesca.
Exclusión de Chiesa y ajustes en la plantilla
La Azzurra ahora necesita vencer a Irlanda del Norte en casa, en Bérgamo, y luego derrotar como visitante la próxima semana a Gales o a Bosnia y Herzegovina para evitar pasar al menos 16 años sin siquiera disputar un partido en la cita cumbre del fútbol masculino.
"No hay coartadas", afirmó Gattuso. "No sirve de nada pensar si podríamos haberlo hecho mejor. Lo único en lo que debemos pensar es en el partido del jueves. Olviden que hemos ganado cuatro Mundiales, dos Eurocopas y un título olímpico. Para nosotros, el único partido es el del jueves".
"Todos los jugadores que están aquí hoy saben lo que nos jugamos y lo importante que es", subrayó.
Chiesa fue enviado de regreso a Liverpool tras reincorporarse brevemente a la selección por primera vez después de una ausencia de casi dos años.
"Tenía algunos problemas menores (físicos) y decidimos que era inútil que se quedara", explicó Gattuso.
Pero entonces, ¿por qué otros jugadores lesionados como Sandro Tonali, Gianluca Scamacca y Alessandro Bastoni se quedan con el equipo? Sobre todo después de que Gattuso anunciara, cuando asumió en junio tras el despido de Luciano Spalletti, que los jugadores lesionados permanecerían con el grupo para mejorar el espíritu del equipo.
"Porque no todos los jugadores tienen el mismo estado de ánimo", respondió Gattuso. "Cuando escucho que alguien está dudando, ahí es cuando sé que tengo que tomar una decisión. Lo decidimos juntos. Él sintió que no estaba en condiciones y se fue a casa. Tengo que aceptarlo".
Nicolò Cambiaghi, extremo de Bologna, fue convocado para reemplazar a Chiesa.
Chiesa ha jugado solo de manera esporádica desde que se incorporó a Liverpool procedente de Juventus hace dos años y esta temporada solo ha sido titular en un partido de la Liga Premier.
Irlanda del Norte también perdió a una pieza clave el lunes, cuando se descartó al defensa central Daniel Ballard por una lesión del isquiotibial. El jugador de Sunderland está entre los pocos con experiencia en la Premier dentro del equipo de Irlanda del Norte.
El capitán Conor Bradley, lateral derecho de Liverpool, ya había sido descartado por lesión.
Estrategias para mantener la unidad y ambiente en el equipo
Como Gattuso no pudo convencer a las autoridades del fútbol de organizar una concentración en los cuatro meses transcurridos desde la última vez que jugó Italia, junto a Gianluigi Buffon, el jefe de delegación, emprendió una gira de norte a sur por Italia —además de viajes a Londres, Arabia Saudí y Qatar— para compartir cenas con los jugadores del plantel a fin de mantener el espíritu de equipo.
"No había pizarra ni marcadores", contó Gattuso. "No fuimos a hablar de fútbol ni de táctica. ... Estábamos allí para crear unidad en el equipo".
Gattuso dijo que eligió jugar en el estadio de Bérgamo, con capacidad para 23.500 espectadores, para crear un ambiente más positivo. Cuando Italia perdió ante Noruega en San Siro en noviembre, notó que los aficionados del AC Milan y el Inter silbaban a jugadores de clubes rivales.
"Al primer pase errado empiezas a oír los silbidos", relató Gattuso. "En cambio, cuando jugamos en Bérgamo nos aplaudieron al descanso cuando íbamos 0-0".
Italia ganaba 1-0 a Noruega al descanso en noviembre antes de que Noruega marcara cuatro goles en la segunda parte, incluido un doblete de Erling Haaland.
"He trabajado muchísimo estos meses en cómo lidiar con la adversidad. Un episodio no debería cambiar la dinámica de un partido", señaló Gattuso. "Depende de cómo reaccionas y cómo lo gestionas".
El repechaje llega después de una racha de éxitos de italianos en otros deportes, desde los Juegos Olímpicos de Invierno hasta la Fórmula 1 y el tenis, el voleibol e incluso el béisbol.
"Estas cosas van por ciclos", dijo Gattuso. "Cuando veo que ganamos en otros deportes, me motiva. Me hace sentir orgullo. ... Ahora mismo nuestra historia nos dice que estamos sufriendo. Pero aquí tenemos una gran oportunidad de alcanzar nuestro objetivo".
Si Italia se clasifica para el Mundial, estará en el Grupo B con Canadá, Qatar y Suiza.