PARÍS.- No hace mucho tiempo atrás, Coco Gauff fue siempre la niña en la pista, la subestimada y con menos experiencia que cualquier otra rival que enfrentaba en las grandes citas.
Ahora, aún con precoces 19 años, Gauff es una jugadora versada en el circuito profesional de tenis, alguien que ya alcanzó finales de individuales y dobles en torneos de Grand Slam, y la sexta cabeza de serie de este Abierto del Francia.
El sábado, en Roland Garros, la estadounidense fue la veterana en el estadio Suzanne Lenglen, la jugadora con la calma en un duelo de adolescentes contra Mirra Andreeva, una rusa de 16 años que tuvo que superar la fase clasificatoria y debutante en un grande.
Tras un reñido primer set, uno en el que Gauff estuvo a dos puntos de ganarlo, pero que eventualmente cedió, la estadounidense terminó siendo la mejor. Apuró el paso para acceder a los octavos de final en París con una victoria 6-7 (5), 6-1, 6-1 ante Andreeva, quien recibió una advertencia del juez de silla por conducta antideportiva por azotar una pelota hacia las gradas.
Gauff, quien perdió ante Iga Swiatek en la final de Roland Garros el año pasado, podría verse en el espejo de Andreeva. Sabe lo que es ser una debuta sin que nadie tenga referencias de su juego, pero generando mucha conversación sobre su juventud. El sentir la libertad de jugar sin cargar enormes expectativas.
Después de todo, Gauff tenía 14 años, cuando se convirtió en la jugadora más joven en sortear la etapa previa de Wimbledon, proceder a derrotar a Venus Williams rumbo a la cuarta ronda de ese torneo en 2019.
Gauff ya está algo cansada de hablar sobre ese tema, del cual se refirió de buena manera el sábado.
“A la gente le gusta decir que eres tan chiquita, que apenas esto. Cuando estoy en la pista, nos estamos pensando en nuestra edad. No creo que ella se puso a pensar: ‘yo tengo 16 y ella 19, es más vieja’. Si se pone a pensar en eso, no podría ganar un partido, ya que le ganó a jugadoras más viejas que yo. Y a esa edad, yo no pensaba en eso”, dijo Gauff. “Nada me enfoco en pegarle a la pelota. Es importante mencionar la edad, a veces, pero como jugadora y al pasar por ello, es algo que fastidia un poco... No necesito que se me elogie por la edad o algo así. Prefiero que se me elogie por mi juego”.